Diversión

Aspectos positivos y negativos: ¿ser madre a los 20, 30 o 40?

Todas nos hemos cuestionado cuál es el mejor momento para concebir nuestro primer hijo. Lo cierto es que, si lo deseamos, siempre es oportuno, aunque existen detalles que permiten una crianza más equilibrada.

 

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Por Carolina Palma F.

Para nadie es novedad que las chilenas hemos retrasado la maternidad, optando muchas por ser madres pasados los 30, e incluso 40 años. ¿Cuántos hijos? Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Salud en las Américas, menos de 2 por mujer (1,8).

Conversamos con Carla Vivanco, sicóloga y directora del centro  Padres Creciendo, quien nos explicó los aspectos positivos y negativos de ser madre a los 20, 30 y 40 años. Por supuesto, considerando que el embarazo es deseado. "En definitiva, una buena edad para ser madre es cuando estás disponible para la maternidad. Si quieres criar, le puedes hacer peso a cualquier contra, como el cuerpo, la vida de pareja, la ansiedad o el trabajo", opina.

20 AÑOS

· Juega a favor la mayor energía física, existe una cercanía con los hijos, se desarrollan más actividades lúdicas, se ve más vitalidad. Si ella quería la maternidad significa que está lista, y tiene una actitud frente a los problemas. Le cuesta menos recuperarse de las noches sin dormir y podrá participar más en las actividades de los hijos. De esta forma, vive la maternidad de forma más espontánea, menos estructurada que una mujer de 30 años, que estará en una etapa más ordenada.

· La madurez emocional se ha ido retardando porque los procesos de vida se han demorado también: tardan en volverse independientes, en hacer vida de pareja. Muchas veces la relación de pareja no es tan estable, la vida laboral tampoco, hay mucho vínculo con la familia de origen. En definitiva, no hay un plan hecho. Así que un contra es que existe más inestabilidad emocional, inmadurez. La demanda de tener un hijo es grande, y los niños esperan que te conectes con él, con sus necesidades, y eso es muy difícil, especialmente si no te has conectado con las propias.

· Si es una decisión de vida tener hijo en la década los 20 años, es poco probable que se genere resentimiento, pero sí puede estar molesta por las cosas que pierde, porque en ese momento tienen más peso. Si pierdes la oportunidad de hacer un viaje a los 30, no importa con la misma fuerza que a los 20, donde se ve más valioso, más intenso. Entonces, se cuestionan qué pierden, ponen en la balanza estar criando y hacer otras cosas como salir con amigos. Esto lleva a manifestar una actitud menos dispuesta. El físico puede acompañar, pero no necesariamente el aspecto emocional.

· También puede pasar, como existe más conexión con la familia de origen, que exista más dificultad para ponerle límite a las opiniones de los familiares. Como son inseguras, se confunden mucho con todo lo que opinan sobre cómo deben criar, en vez de encontrar la decisión en ellas mismas. Les cuesta decidir, son más influenciables.

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