Un momento a solas: las claves de la masturbación femenina

No es solamente para las que están solas, sino también para las que tienen pareja y quieren darse, de vez en cuando, un instante de placer íntimo y personal.

 

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Imagen: reproducción

Es uno de los temas que menos hablamos las mujeres. Y aunque parezca increíble, muchas ni siquiera saben cómo hacerlo. Pudor, vergüenza, sentirse ridículas o preguntarse "para qué" son algunas de las razones que pueden llevar a más de alguna a probar poco o a ni siquiera intentarlo.

Las que ya lo han practicado –y hasta lo tienen como un hábito saludable- saben que es bueno. No sólo porque logran alcanzar un placer que muchas veces el coito no consigue, sino también porque la masturbación les permite conocer su cuerpo, establecer su propio ritmo, identificar lo que les gusta y hasta mejorar sus encuentros sexuales con la pareja.

Para quienes son poco expertas, la tarea no es fácil. Muchas veces, no se trata de llegar y estimularse, como lo hacen tan fácilmente los hombres. Por lo general, las mujeres necesitamos encontrar el momento preciso, el lugar indicado y el estado de ánimo adecuado. ¿Qué tal mientras te das un rico baño de tina, que te relaja?

En cuanto a las "técnicas", hay varias y la mayoría de ellas –sino todas- se centran en la estimulación del clítoris y la vagina. Para explicártelas en detalle, hemos recogido las recomendaciones del sitio tuguiasexual.com:

La forma más típica

Por lo general se realiza con la mano completa o sólo con los dedos, para frotar, acariciar y/o presionar el clítoris.

-Siempre hay un lado más sensible que el otro. Masajea el clítoris primero del lado derecho y luego del lado izquierdo, para que descubras cuál es la zona más erógena.

-Se puede empezar acariciando los pezones a la vez que se presiona el pubis, y se imprimen movimientos hacia arriba y hacia abajo en la zona del Monte de Venus.

-Puedes frotar con la palma de una mano el clítoris e insertar los dedos de la otra mano en la vagina.

-Rodear el clítoris entre el índice y el pulgar.

-Utiliza un lubricante especial o aceite y haciendo círculos, masajea el clítoris con dos dedos hasta que se ponga erecto.

-Puedes usar (si quieres) un vibrador o consolador cerca del clítoris, nunca sobre él.

-Utiliza el agua para darte placer. En la ducha selecciona un chorro regular de agua, puedes alternar temperaturas frías o calientes para descubrir qué te da más placer, y deja que el agua caiga directamente en el clítoris. También puedes utilizar algún gel lubricante y acariciarte el clítoris y la vagina.

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