Diversión

¿Celos@, yo? La delgada línea entre lo sano y lo enfermizo

Es uno de los sentimientos más comunes, y a la vez uno de los más destructivos cuando traspasa el límite de lo saludable. ¿Hasta dónde es posible clasificar a los celos como normales?

 

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Por Jessica Celis A.

La acepción N°7 de la Real Academia de la Lengua lo dice claro. Celo: "Sospecha, inquietud y recelo de que la persona amada haya mudado o mude su cariño, poniéndolo en otra". Todos en algún momento hemos sentidos celos,  aún cuando es uno de los sentimientos que más nos cuesta reconocer con naturalidad: "¿Celos, yo?". 

"Sentirlos no tiene nada de malo; es un sentimiento normal en los seres humanos cuando son justificados o pueden ser controlados. A veces, son perfectamente compatibles con una vida saludable", explica la sicóloga María Luisa Gumucio. Una "normalidad" que se mide como lo más repetido en un grupo, pero que en el sentido de salud sicológica, depende de la frecuencia, intensidad y de las acciones que se hagan a raíz de los celos que se sienten. Y es en ese límite donde lo que puede ser una conducta normal, podría pasar a convertirse en una patológica.

Por su parte, la sicóloga Alexandra Vidal agrega que "los celos son inevitables cuando queremos y amamos a alguien; son producto de la evolución, se generan en el cerebro, y en ese contexto son sanos. Asimismo, ayudan a fortalecer la relación entre los miembros de la pareja y podrían ser una demostración del interés que se siente hacia la otra persona".

Pero, ¿cuándo hablamos de un sentimiento patológico? "La celopatía es una enfermedad que surge por querer poseer en exclusiva a la persona amada. También puede convertirse en una crisis mental que se produce por el temor a ser engañado, traicionado o amenazado de perder algo que queremos, produciendo un trastorno que perturba la razón porque sentimos que ya no somos el eje principal de la vida de nuestra pareja. Se basa en los celos compulsivos, que se definen como aquellos que pueden llegar a causar problemas sicóticos o delirios en algunos casos. Por lo tanto, es una enfermedad en que la persona no se reconoce como enferma desde el punto de vista sicológico", precisa.

Para Gumucio, el síntoma más evidente de que estamos frente a un problema es cuando las acciones que se realizan a raíz de ellos tienen consecuencias indeseables: peleas exageradas, gritos destemplados, exigencias desorbitadas, maltrato, agresión. "Incluso, en casos ya de gravedad extrema, hasta podría derivar en un asesinato: un porcentaje no menor de los femicidios están originados por celopatías", indica.

"En las relaciones humanas, generalmente los celos se activan por el miedo y frente a la posibilidad de perder a la pareja, lo que llevaría a una respuesta emocional que se gatilla cuando percibimos una amenaza hacia la persona con la cual compartimos un sentimiento; es ahí cuando surge un mecanismo de alerta y de defensa para proteger nuestra relación", puntualiza Vidal.

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