Sexo en el embarazo: Los Mejores Orgasmos

El único problema es que debido a la panza, las posiciones se ven limitadas pues algunas resultas incómodas y hasta dolorosas. De allí que nunca estén de más algunos consejos.

 

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Imagen: Getty

Por Karen Uribarri 

Conversaba hace un rato con una amiga sobre los orgasmos y cómo varían en intensidad y poder a través de los años, cuando recordó de pronto cuáles habían sido los mejores de su vida: "Nunca había sentido unos tan ricos como cuando he estado embarazada". Y la frase no pudo tener más sentido para mí. Todas las mujeres que he conocido recuerdan con nostalgia el poder sexual de los 9 meses de embarazo, cuando la libido alcanza alturas insospechadas y es minuto a minuto. ¿La razón? La carga hormonal (estrógenos) que tenemos en esos días hace aumentar el deseo al cien.

El único problema es que debido a la panza, las posiciones se ven limitadas pues algunas resultas incómodas y hasta dolorosas. De allí que nunca estén de más algunos consejos.

La postura ideal durante el embarazo es acostándote de lado con él detrás de ti. Primero porque la penetración no es tan profunda y, segundo porque no te cansarás mientras gozas del encuentro.

Otra opción es usar la del misionero pero adaptada a la situación. Acuéstate en la cama con las piernas en la orilla y que él se ponga frente a ti. El de pie y tú acostada que permitirá no tenerlo con todo el peso sobre ti.
Una postura que resulta cómoda y sensible para estos días es arrodillándote encima de un sillón, mientras él penetra por detrás. De este modo podrá estimular muy bien tu punto G y no presionar la panza.

 

El sexo oral está permitido, siempre y cuando sea hecho con delicadez y no brusquedad. Lo mismo que el sexo anal.

Lo importante es acomodar los encuentros a nuestro favor, aprovechándonos del alto deseo y sensibilidad de esos días, pero siempre protegiendo el embarazo.