Evitar tragedias como la ocurrida en Algarrobo: riesgos y cuidados con los niños en las piscinas

Lo ocurrido ayer en San Alfonso del Mar quizás no tiene comparación, pero para que niños y piscinas sean sinónimos de entretención y no de pesadilla, debemos tomar más de una precaución

 

 

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Imagen: Getty 

Una tragedia enlutó ayer al Litoral Central, cuando un adolescente de sólo 14 años murió en una piscina del balneario de San Alfonso del Mar, producto de que uno de sus brazos quedara atrapado en el ducto del filtro de agua del estanque, lo que le produjo el fallecimiento por inmersión.

Pero este tipo de escenas se repiten en balnearios y piscinas particulares durante todo el verano en el país, y aunque este fuera un accidente algo más inesperado y totalmente evitable, lo cierto es que el cuidado de los más pequeños mientras se sumergen en el agua, es fundamental para evitar dramas de esta naturaleza.

Para que niños y piscinas sean sinónimos de entretención y no de pesadilla, debemos tomar más de una precaución. La Dra. Sonia Schneider, pediatra de Vidaintegra, explica que los "menores deben estar siempre bajo la supervisión de un adulto y después de los 4 años se les debería enseñar a nadar, además de usar chalecos salvavidas".

Otro aspecto clave es el acceso. Las piscinas deben estar resguardadas por un cerco o reja de seguridad de al menos 1.50 metros de altura, y tener barrotes a no más de ocho centímetros de separación entre ellos y sin travesaños que permitan escalarla. Además, es recomendable que tenga una puerta con cierre automático, "cubrirla cuando no se utilice y poner atención a los bordes o al lugar donde esté instalada en el caso de que sea una piscina desmontable", dice la profesional.

Principales riesgos
Para muchos, ir a la piscina implica largo tiempo de exposición al sol. La Dra. Schneider aconseja reducir el periodo para evitar quemaduras, "así como los baños prolongados para prevenir problemas respiratorios y de la piel". Esto ocurre porque el cloro es un irritante de las mucosas ocular, nasal y bronquial, lo que en niños sanos "aumenta la reactividad de los bronquios y en los asmáticos puede elevar la hiperreactividad bronquial", explica. Para medir la cantidad de cloro hay varias reglas, pero su concentración debiera estar entre los 0,6 y 1,5 mg/l, con un ph entre 7,2 y 7,8.

Los mayores riesgos, explica la especialista de Vidaintegra, son los "accidentes por inmersión, los traumatismos por caídas o golpes contra el borde de la piscina o contra el fondo de la piscina por los piqueros, las enfermedades infecciosas de la piel, digestivas, respiratorias, otitis externas y las enfermedades producto del cloro.

Para no tener que lamentar accidentes fatales, la especialista recomienda a los padres tener conocimientos sobre rescate de ahogados y resucitación cardiopulmonar. "Existen organizaciones como la Cruz Roja que realizan estos cursos. Asimismo, es importante que tanto los padres como las personas que están a cargo de niños, como hermanos mayores o asesoras del hogar, sepan qué hacer y dónde recurrir en el caso de una emergencia", añade.

 

Tips para disfrutar la piscina sin riesgos

• Supervisar a los niños en la piscina, nunca dejarlos solos.

• Aplicar protector solar varias veces al día.

• Protegerlos del sol con artículos como gorros y sombrillas.

• Contar con chalecos salvavidas certificados.

• Si el niño es preescolar, utilizar pañales para piscina.

• Tener piscinas aparte para niños menores de un año.

• Familiarizarlos con la piscina desde pequeños, explicando los riesgos y propiciando conductas de autocuidado.