Consigue lo que quieres: cómo enfocar nuestra mente para lograr el éxito este año

Para algunas personas el éxito consiste en cumplir grandes sueños y proyectos. Para otras radica en sentirse dichosas al recibir las pequeñas recompensas y goces de la existencia cotidiana, como la armonía familiar.

 

 

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Imagen: Getty

 

¿Se ha preguntado qué es lo que le hace sentir bien y en armonía con la vida, en definitiva aquello que le hace sentir pleno y feliz? Si tiene una respuesta a este interrogante clave, ya ha recorrido una buena parte del camino hacia el éxito, que puede definirse como el encaje de nuestros sueños y aspiraciones con la realidad.

 

Pero ¿que es el éxito en la vida?. "Para algunas personas consiste en cumplir grandes sueños y proyectos, mientras que para otras radica en sentirse dichosas al recibir las pequeñas recompensas y goces de la existencia cotidiana, como la armonía familiar o el abrazo de un ser querido", señala la psicóloga Patricia Maroñas, experta en psicoterapias psicoanalítica y transpersonal.

 

Cuando se basa en indicadores externos, como el poder, la influenza, el dinero o el estatus social, el éxito es efímero y "falso", y a menudo suele estar seguido del vacío y de la insatisfacción, porque tales circunstancias externas varían mucho y además nunca han sido del todo propias ni tienen conexión con nuestro ser interior", señala.

 

ÉXITO FALSO, ÉXITO AUTÉNTICO.
En cambio, el éxito verdadero o "con mayúsculas" no es una situación puntual o transitoria de prosperidad material o social, sino un proceso o un estado en el que integramos nuestra mente, cuerpo, corazón y espíritu, y que nos depara una sensación de armonía y serenidad, porque surge de estar viviendo de acuerdo con nuestras auténticos deseos, necesidades y aspiraciones.

 

¿Cómo se puede acceder a ese "éxito verdadero" que radica en vivir con fidelidad a nosotros mismos y sin negarnos como personas? ¿Cuáles son las claves para convertir nuestros más íntimos y sinceros en realidades del día a día?.

 

Para Maroñas, una de las claves del éxito consiste en desearlo, porque "aunque parezca un contrasentido, no siempre deseamos lograr aquello que en teoría queremos y podemos tener resistencias internas a avanzar en ese sentido. Cuando de verdad deseamos algo con fuerza, que surge de nuestro interior, nos invade una fuerza y una motivación muy potente y clara".

 

"Cuando nuestros objetivos se hallan encaminados a desarrollar el talento o talentos singular que cada uno de nosotros tiene para ofrecer al mundo y al mismo tiempo esos objetivos tienen vocación de servicio, es decir que son útiles y ayudan a hacer más felices a los demás, puede afirmarse que el universo conspira para que nuestro sueño se haga realidad", señala.

 

Para conseguir lo que queremos también es importante confiar en nosotros mismos, porque –según explica la psicóloga- "la auto-confianza es un poderoso sentimiento que nos confiere la seguridad de contar con todo lo necesario para conseguir aquello que nos proponemos. Es una intensa sensación de poder, de capacidad, que proviene de disponer de abundantes recursos".

 

La mayoría de las personas tienen nociones o visiones de lo que les gustaría conseguir en la vida, pero lo que convierte en realidad esas ideas o anhelos, consiste en "aterrizarlos", es decir en "bajarlos de las nubes de la mente al terreno sólido de la realidad terrenal", definiéndolos en objetivos muy concretos.

 

Mientras que los sueños son un marco de intenciones ("algún día seré feliz", "lucharé porque haya más justicia en el mundo", "conoceré nuevas gentes y países") los objetivos son algo más tangible, con plazos, fechas, pasos y acciones especificadas. "Son el camino para convertir los sueños en realidad", dice Maroñas.

 

El paso final, de acuerdo a la experta, consiste en elaborar un plan de acción, teniendo en cuenta que "los logros no llegan por arte de magia sino que son el resultado directo de nuestro esfuerzo, ya que somos nosotros mismos quienes hacemos posible que las cosas sucedan, quienes vamos creando nuevas realidades con nuestro empeño".

 

Se trata de aplicar la máxima oriental de "un vieja de mil millas comienza forzosamente con un solo paso". Hay que dar pues ese primer paso, porque "por muy meditados que sean nuestros propósitos, no pasarán de ser una declaración de buenas intenciones, sino los trasladamos del pensamiento a la acción", finaliza la psicóloga.

 

Fuente : EFE