No hacerte cargo de lo que dices: uno de los grandes inicios de los conflictos de pareja

Una idea común entre las personas es que piensan que lo que se dice es simplemente “un decir”. Creen que las palabras no tienen efecto sobre uno, el otro y la relación.

Imagen

Por Edmundo Campusano

Muchas veces, las palabras no son vistas como un modo de construir la realidad, sino al revés, se las trivializa, se las ve como una especie de vehículo mediante el cual se dice o no lo que "pasa por dentro".

Así, hablamos de un modo  muchas veces sin sentido o sin hacernos cargo del sentido de lo que querernos decir cuando decimos algo. Es entonces que usamos frases tan extrañas como: "esto no es porque yo lo diga"… Entonces, si no lo dice él, ¿quién lo esta diciendo?, ¿qué estará intentando…. confundirme??, porque estoy viendo que efectivamente ¡él lo dijo!! Hay otras frases, como: "No te quiero decir esto, pero…..", "Es que se me salió…" etc.

En suma, hablamos una cantidad de veces y de frases, en que lo dicho pareciera no tener importancia y además nos desmarcamos o nos hacemos los desentendidos de ser uno quien ha hablado aquello.

Pocas son las veces en que tratamos de ver qué quiere decir el otro con lo que dice y, menos veces, qué quiero decir yo con lo que digo… Qué es lo que está implícito, qué contiene, qué emoción, significados, etc., están implicados en lo que estoy hablando.

Hace mucho tiempo ya que debiéramos saber, comprender y hacernos cargo de que vivimos en el lenguaje, que el lenguaje construye realidad, que las palabras no son inocentes, que debido a ello se construyen relaciones y se desarman, se arman guerras, creamos conflictos de proporciones entre nosotros con sólo decir o no decir, y aún tratamos al lenguaje con tan poca consideración en nuestras vidas.

Sigue > >