Placeres Culpables: Gangnam Style

Me encanta la música que me da ganas de bailar, donde sea, aunque sea pésima bailando

¿Está mal tener placeres culpables? Supongo que, psicológicamente, lo mejor es no sentirte “culpable” por que te guste algo o no, sobre todo cuando es algo inofensivo… como una canción de Ricardo Arjona o manicure animal print. Sin embargo, nos gusta llamar “placeres culpables” a las cosas que sabemos que alguien va a criticar sin piedad sólo porque no son consideradas “cool”.

Por eso escondemos el CD de los exitos de José José en el fondo de la guantera, por eso leemos 50 sombras de Grey cuando nadie nos está viendo y cantamos la canción de Colibritany de vez en cuando.

Pues bien, es momento de sincerarme y admitir que aunque me haya quejado muchísimo del alboroto, no sólo me gusta, sino que me en-can-ta la canción de Gangnam Style. Ya. Lo dije.

¿Por qué? Me gustan las canciones pegajosas y que te permiten hacer pasitos ridículos (cuando no eres muy talentosa bailando, como es mi caso) o coreografías cool. Supongo que por eso también me gusta mucho LMFAO.

Pero lo mejor de todo es que ya acepté que me pegó la fiebre Gangnam y he encontrado varias  imitaciones que valen la pena, aunque la que más me ha gustado hasta ahora es la de unas chicas coreanas que creo son el equivalente a las Pussycat Dolls, aunque tal vez bailan mucho mejor.

Aunque sigue perturbándome un poco toda la idea oriental de combinar lo sexual con lo inocente, tengo que admitir que verlas bailar me dio ganas incontrolables de aprender a moverme así. Me parece que es momento de empezar a practicar frente al espejo, ¿será que cuenta como ejercicio? Espero que sí.

Y, por si todavía no te ha llegado la fiebre gangnam o no tienes idea de qué estoy hablando, esto es lo que trae loco al mundo entero… tanto que incluso Britney ya aprendió los pasitos básicos: