¿Ellos quieren más amor y nosotras más sexo? Conoce esta nueva realidad

Siempre hemos creído que los hombres sólo piensan en sexo, desde su adolescencia hasta su muerte. Sin embargo no es tan así.

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Por Karen Uribarri.

Pablo le dijo a Silvia, hace unos días, que sentía que lo tenía 'botado'. Ella, sorprendida, lo increpó recordándole que sólo hace dos días habían tenido sexo sin problema alguno. Él la miro serio y le dijo: "Me refiero a amor, a cariños… ya no me regaloneas como antes". Ahí sí que se sorprendió más. ¿No era que a los hombres se les hacía feliz sólo con sexo? Pues no. Más cuando avanzan los años. Y si bien Pablo tiene 37, al parecer los mimos le son tan importantes como el coito en sí.

Precisamente, este mito tan arraigado en nuestra sociedad fue derribado hace pocos meses por un estudio científico del Instituto Kensey, de la Universidad de Indiana en Estados Unidos, que aclaró que junto a los años, los roles en la pareja cambian y ellos comienzan a preferir mantener las caricias antes que la frecuencia en el sexo. Incluso, este estudio asegura que aquellos hombres que han sabido exteriorizar esa necesidad son más felices (hasta 3 veces más) y mantienen relaciones a largo plazo.

Esto, según las investigaciones, es más fuerte aun cuando la pareja ya lleva 15 años de relación. Ellos comienzan a dejar el deseo descontrolado y se concentran en la necesidad de sentirse queridos en todas las formas posibles.

El tema es que ese cambio ocurre justo cuando nosotras comenzamos a sentirnos cómodas con la sexualidad, a entender lo que nos gusta y cómo nos gusta y nos liberamos de prejuicios y mitos. Entonces, ellos quieren mimos y nosotras sexo. Paradójico, no?

Según estos mismos investigadores, las mujeres que no se sienten satisfechas sexualmente, predicen su relación como no buena.

Personalmente creo que la sexualidad tanto de hombres como de mujeres se pone mejor después de los 35. Ellos ya dominan mejor el arte amatoria y logran entender la importancia del disfrute de su compañera en pro de su propio goce. Y las mujeres logramos desinhibirnos por fin y hacer lo que nos venga en gana. Esta simbiosis es la que crea la sintonía perfecta para un sexo bien hecho y con buenos resultados. Además, la mujer deja ese papel casi inerte de las primeras relaciones y se vuelve activa en la cama, pero con técnica, con dominio y creatividad. Menos alboroto y directo a la presa. Y el hombre, abandona el enfoque que tiene del sexo (erección inmediata-durar-eyacular) y comienza a vivir el momento con pasión y aprovechan al máximo esa energía sexual. Es más calmado y cauteloso en la cama y le saca provecho a sus atributos. Disfruta provocando placer y está dispuesto a comunicarse con su pareja en todo sentido. En conclusión, el sexo con los años es cada vez mejor.

El departamento de antropología de la Universidad de Washington sustenta lo anterior a través de sus últimos estudios, los que resuelven que la sexualidad y el romanticismo se vuelve más relevante y necesario conforme pasan los años. Incluso, la real satisfacción sexual se vuelve mucho más importante en la edad madura. Lo que pasa es que esa satisfacción es más amplia que en los veinte, y abarca amor, caricias, atención, diálogo y pasión en toda su dimensión. Exquisitamente mejor.