¿Cómo sobrellevar la muerte de un ser querido?

Superar la partida de una persona amada es un proceso doloroso y difícil, que muchas veces requiere de la ayuda de un especialista.

Imagen

El reciente fallecimiento de Blanquita, la hija mayor del matrimonio formado por Benjamín Vicuña y Carolina Ardohain, ha impactado a todos quienes, por uno u otro motivo, conocían a sus famosos padres.

La muerte de un hijo es, sin duda, una de las penas más grandes que puede enfrentar un ser humano, principalmente, porque jamás se está preparado para experimentar un dolor tan fuerte.

¿Cómo superar la pérdida? Primero que todo, hay que tener claro que cualquier duelo implica un proceso de pena largo y difícil de sobrellevar. De acuerdo a los especialistas, existen difrenetes fases por las que se debe pasar antes de poder retomar la vida con cierta normalidad.

Al comienzo, puede darse un período de negación de lo ocurrido, que generalmente deriva en un estado de depresión. Es normal, en muchos casos, que aparezca la culpa y también la ansiedad y el miedo a enfrentar la realidad sin la persona que se ha ido. Trancurrido un tiempo, puede generarse además la ira –que se expresará hacia ciertos familiares o amigos cercanos- y por último está la fase de la aceptación, que no siempre se logra.

Muchos de quienes han debido afrontar la muerte de un ser querido deben recurrir a ayuda sicológica o siquiátrica, pues se ven imposibilitados de aceptar la vida sin su ser amado, pudiendo presentar incluso síntomas patológicos.

En la página vivirlaperdida.com, se entrega una serie de recomendaciones para sobrevivir al dolor de un duelo:

1. Date permiso para estar mal, necesitado, vulnerable… Puedes pensar que es mejor no sentir el dolor, o evitarlo con distracciones y ocupaciones pero, al final, el dolor saldrá a la superficie. El momento de dolerte es ahora. Acepta el hecho de que estarás menos atento e interesado por tus ocupaciones habituales o por tus amistades durante un tiempo, que tu vida va a ser diferente, que tendrás que cambiar algunas costumbres…

2. Permanece abierto al dolor de tu corazón. Siente y expresa las emociones que surjan, no las pares. No te hagas el fuerte, no te guardes todo para ti, y con el tiempo, el dolor irá disminuyendo. Sentir y expresar el dolor, la tristeza, la rabia, el miedo… por la muerte de tu ser amado, es parte del camino que tienes que recorrer.

3. El duelo por la pérdida de una persona muy importante suele durar entre 1 y 3 años. No te hagas pues expectativas mágicas. Estate preparado para las recaídas. Hoy puedes estar bien y un suceso inesperado, una visita, el aniversario, las Navidades te hacen sentir que estás como al principio, que vas para atrás, y no es así.  El momento más difícil puede presentarse alrededor de los 6 meses del fallecimiento, cuando los demás comienzan a pensar que ya tienes que haberte recuperado.

4. Sé paciente contigo mismo. Aunque las emociones que estas viviendo pueden ser muy intensas y necesitar mucha energía, son pasajeras. Procura vivir el momento presente, por duro que sea. Se amable contigo mismo/a. Recuerda que el peor enemigo en el duelo es no quererse.

5. No temas enloquecer. Puedes vivir sentimientos intensos de tristeza, rabia, culpa, confusión o abatimiento, deseos de morir… Son reacciones habituales y normales después de la muerte de un ser querido.

6. Aplaza las decisiones importantes. Decisiones como vender la casa, dejar el trabajo, marcharte a otro lugar…, es preferible dejarlas para más adelante. Seguramente, ahora no puedes pensar con suficiente claridad, y podrías más tarde lamentarlo. No suele ser tampoco conveniente iniciar una nueva relación afectiva (nueva pareja, otro embarazo…) mientras no hayas resuelto adecuadamente la pérdida.

7. No descuides tu salud. Pasados los primeros días puede resultarte muy útil que te hagas un horario (hora de levantarte, comidas, hora de acostarte…) y lo sigas. Aliméntate bien y cuida tu cuerpo. No abuses del tabaco, alcohol, tranquilizantes… Durante el proceso de duelo somos más suceptibles de sufrir enfermedades. Si padeces alguna enfermedad crónica no abandones los cuidados habituales ni los tratamientos con la escusa de que te da igual lo que te pase…

8. No te automediques. Si para ayudarte en estos momentos tienes que tomar algún medicamento, que sea siempre a criterio de un médico y nunca por los consejos de familiares, amigos y vecinos bien intencionados. Recuerda que tomar medicamentos para "no sentir" pueden contribuir a cronificar el duelo.

9. Busca y acepta el apoyo de otros. Sigue conectado con los otros. Necesitas su presencia, su apoyo, su preocupación, su atención… Dale la oportunidad a tus amigos y seres queridos de estar a tu lado. Piensa que pueden querer ayudarte, pero no saben la manera de hacerlo. Pueden temer ser entrometidos o hacerte daño si te recuerdan tu pérdida. No te quedes esperando su ayuda y pídeles lo que necesitas.

10. Sé paciente con los demás. Ignora los intentos de algunas personas de decirte cómo debes sentirte y por cuanto tiempo. Sentirás que algunas personas no comprenden lo que estas viviendo. Intentarán hacer que te olvides de tu dolor, comprende que lo hacen para no verte triste. Piensa que quieren ayudarte, pero que no saben como hacerlo. Busca personas de confianza que te permitan "estar mal" y desahogarte sin miedo cuando lo necesites.

11. Descansa. Date permiso para sentirte bien, reír con los amigos, hacer bromas… Tienes perfecto derecho y además puede ser de gran ayuda que busques, sin forzar tu propio ritmo, momentos para disfrutar. Recuerda que tu ser querido querría solo lo mejor para ti y que los "malos momentos", vendrán por si solos.

12. Confía en tus recursos para salir adelante, Recuerda como pudiste resolver otras situaciones difíciles de tu vida. Repítete a menudo: "algún día encontraré mi serenidad".