Tulum: Conoce el paraíso Maya donde comienza la teoría del fin del mundo

Su paisaje, así como sus misterios, han logrado que se convierta en un lugar imperdible para los turistas. Este fue el único lugar donde los Maya construyeron fortalezas, a la orilla del mar.

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Imagen:Getty

Tulum, es una de las grandes ciudades de la civilización maya. Ubicada sobre la Riviera Maya en la Península de Yucatán, en el estado mexicano de Quintana Roo, los arqueólogos consideran que fue ocupada durante el período postclásico (1.200-1.300 antes de Cristo convirtiéndose en un centro religioso, así como un puerto importante de intercambio comercial, además de un lugar estratégico por ser la única ciudad maya construida en la costa.

"Tulum" significa en lengua maya "muralla" y cumplió esa función de fortaleza y de punto de observación. Así la vio, imponente sobre la roca, el conquistador Juan de Grijalva, cuando navegó por las costas mexicanas, en 1518. Sin embargo, la ciudad había sido abandonada 75 años antes de la llegada de los españoles. Este es uno de los tantos misterios que la circundan y que hace que más de dos millones de turistas la visiten anualmente.

El Templo de las Pinturas, con frescos aun visibles, tiene una especial significación, porque para los mayas los colores tenían un sentido simbólico: el blanco, el azul o el rojo, representaban distintos aspectos de la vida, la muerte y la guerra. Igualmente interesante es el Templo de la Estela.

El circuito nos conduce a la construcción denominada El Castillo, un templo con fuerte influencia tolteca, en el que se aprecian columnas y esculturas en forma de serpiente, bellos diseños y una imponente escalinata central. Es, sin duda, uno de los edificios más atractivos por estar ubicado sobre la ladera, frente al mar y por tener la estructura arquitectónica más relevante del conjunto.

Otra construcción digna de admirar es el denominado Templo del Sol Descendente, que probablemente estaba relacionado con el astro rey, dado que esta estrella regía muchos aspectos en la vida de los mayas, como las siembras y las cosechas. Además la mayoría de estos edificios están orientados según los movimientos solares.

El templo del Viento, sobre la ladera, pudo haber operado como observatorio, dada su privilegiada posición, desde allí se tiene una vista panorámica muy especial del mar y la tierra.

Olga, una de las guías de Tulum, explica que el año 2012, es esperado con especial ansiedad, porque según las profecías mayas, habrá un alineamiento (stellium) de varios astros, con el plano de nuestra galaxia, fenómeno que sólo se repite después de milenios y que indica cambios planetarios.

Los mayas consideraban una época de transición el acercamiento al "Quinto Sol", que empieza el 21 de diciembre de 2012. Según sus escritos y observaciones astrológicas, el Sol, al salir ese día, entra en conjunción con la intersección de la Vía Láctea, abriéndose un canal de energía cósmica. Esta energía puede ser positiva y anunciadora de nuevos cambios, no necesariamente catastróficos.

Los mayas creían en una concepción cíclica y estaban obsesionados con el tiempo, por eso sus mediciones fueron tan precisas.

En Tulum, como en casi todas las ciudades mayas, hay observatorios desde donde se verificaban los movimientos planetarios. Estas observaciones eran permanentes y sacerdotes y escribas se turnaban mirando y anotando las visiones astronómicas.

Según parece, el Templo de los Frescos, por estar adornado con bellas pinturas, oficiaba también de registro de los movimientos solares.

En la cosmovisión cíclica maya, algo que aconteció volverá a ocurrir, nuestra vida y la del planeta es un devenir en rotación, que sigue movimientos determinados por ciclos, una rueda virtual, difícil de detener.

El misterio de esta gran civilización continua y las piedras conservadas en Tulum guardan aquellos secretos. Esta ciudad es especialmente significativa porque, según la historia, nunca fue conquistada y porque durante trescientos años se mantuvo como símbolo de coraje y de resistencia de esta civilización.

Fuente: EFE