La música en mi adolescencia

Los gustos cambian, los momentos quedan

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Partí los primeros años de mi adolescencia con los clásicos cassettes. Estaba recién saliendo de las películas de Disney (todavía puedo cantar Alladin de principio a fin) y de la seudo satánica Xuxa, para pasar a The Cranberries con “Everybody Else is Doing it So Why Can’t We”. La voz melancólica media disonante de Dolores O’riordan marcó en mí algo que me seguiría por varios años más: el gusto por las voces femeninas gritonas y extrañas. Linger para mí sigue siendo la mejor canción de The Cranberries y uno de mis top ten de la vida.

Una buena navidad recibí de regalo el cassette de grandes éxitos de Madonna “Something to Remember”. Eran los tiempos post Evita cuando Madonna se vestía como señora de los años 50. En el canal Wurlitzer, o en el fallecido MTV que era realmente Music Television, mostraban el video de Take a Bow, donde esta chiquilla fantaseaba con una tele que mostraba imágenes del guapo torero español Emilio Muñoz Vázquez (incoherencias de mi vida, odio conceptualmente a los toreros, pero de que son guapos, lo son). Video hot pero no tanto, seca Madonna para mostrar sin mostrar.

El último cassette que recuerdo con nostalgia fue el de Los Rodriguez “Hasta Luego” también un grandes éxitos, excelente. Lo perdí cuando se lo presté a uno de mis hermanos. En su momento, lo odié por eso.

Mi venganza llegó cuando este mismo hermano empezó a consumir los nuevos CD que empezaban a aparecer vertiginosamente por todas partes, y él se los compraba todos. Compró una montonera yo creo que por el único motivo que eran tecnología medianamente alcanzable, pero tecnología de punta igual. Entre la centena de discos que compró estaba el “Hasta Luego” el cual fue requisado por tiempo indefinido.

Yo como siempre estaba a la cola de los avances, y seguía con mis cassettes. Hasta el 2000 todavía tenía remixes, y fueron tantas las ganas de copiar listas de canciones, que en la desesperación de no tener cassettes vírgenes, algunos de Disney pasaron a la historia, con el truco de tapar un huequito que tenían estos aparatos con un pedazo de cinta adhesiva. Pobre Alladin. Pasó a llamarse “Sad Songs” con algunos temas de Jewel, Mecano y Bon Jovi.

Entre las canciones que marcaron esta linda etapa está These Days y Always de Bon Jovi. Always me daba una pena negra porque era una pareja que se veía tan pero tan enamorada y por culpa de la pelucona Felicity y del infiel tipo de la boca grande, todo se iba a la porra. También Oasis con Wonderwall y Live Forever, aunque debo reconocer que me devoré al menos tres discos de esta banda. Los Tres y varias miles de canciones, me conquistaron en un mini concierto en el Sporting de Viña, junto a una prima mayor que yo que me llevaba a todas, con el grupo brasileño Skank de teloneros, ufff, una experiencia increíble. La música de Los Tres se plasmó en mi ADN para siempre.

Metallica también fue parte de mi infancia/adolescencia. Cabeceaba One, me daba susto Enter Sandman, y me daba pena Nothing Else Matters.

En fin, mis gustos musicales fueron madurando, y dejé de ser adolescente para ser adulta y algunas cosas ya no me matan como antes. Es lógico, vas avanzando en la vida y vas dejando de lado las cosas que antes te sorprendían y sobrecogían tanto. Pero algunas quedan en ti, porque tocaron una fibra, y porque por esas casualidades de la vida, fueron escuchadas justo en el momento preciso que debían ser escuchadas. Cuando haya pasado más tiempo, me gustaría hacer un soundtrack de mi vida. Será entrete recorrer mis décadas y recordar solo con un par de notas, los momentos que se esconden en mi subconsciente y que pueden resucitar, momentos que me marcaron, que me dolieron, otros que me hicieron feliz y otros de la vida cotidiana que no serán menos importantes.

¿Cuál es la música de tu adolescencia?