Películas indispensables: ¿es necesario ver las películas de las princesas Disney?

No todo estuvimos obligados a ver estas películas, pero tal vez, darles una oportunidad puede ser una buena experiencia.

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A propósito de un post que hice la otra vez hice n donde contaba mi adicción por ver películas repetidas. Recordé que he visto muchas veces – más de las recomendadas – casi todas las películas de las princesas Disney.

De seguro soy la más informada (hasta me sé de memoria diálogos enteros, así de loca, ah) en esa “área” entre mis pares. El asunto es, que siempre que me topo con alguien que no ha visto todas las películas me choca. Sí, así de extrema y luego le impongo “que debe verlas”  o no puedo volver a hablar conmigo (son sólo amenazas, no se asuste). Y así lo he hecho cada vez que me topo con una persona (mujer en verdad) que no haya vivido la experiencia Disney en su infancia, pero la pregunta es, ¿es necesario ver esas películas? Pero antes, un poco de historia…

Las princesas son 6 chiquillas: Ariel (La Sirenita), Aurora (La bella durmiente), Jasmin (Aladín), Cenicienta (La cenicienta), Bella (La bella y la bestia) y la más antigua Blancanieves (Blancanieves y los siete enanitos). El factor común en ambas es la búsqueda del amor, ser jóvenes, la mayoria en historia medieval y todas las más guapas de sus reinos.

Entre las problemáticas, más allá de enamorarse para siempre de algún sujeto de la película en menos de tres días, viven una sociedad machista y algunas deben luchar contra esa estructura, como Jasmin, enamorada de Aladin, un pobre jovencillo de la calle.

Teniendo un poco más clara la situación, aquí mis dos argumentos de por qué deben ver estas películas:

Cultura pop: es justo y necesario llenar tu agenda de actividades de clásicos durante la básica. No es bueno no ver una película como “La Bella y la Bestia”, que de la forma más rebuscada, la veo como una de los personajes más intelectuales, porque buscaba informarse, leer, escapar del pueblo en búsqueda de una vida mejor. “Yo quiero más que vida provincial”, decía la letra de sus canciones de Bella, al comenzar la película, frase que calza perfecto para romper el esquema machista, que al menos en Chile, es desde que se abren los ojos, comprando cunas y coches para que las niñas 6 años jueguen, y otras cosas por el estilo. Siento que en ese aspecto es una gran ayuda.

Aprendizaje: aunque cuesta encontrar este punto, todas las familias en las películas Disney son “disfuncionales”, es decir tienen sólo una mamá o papá, o cualquier otra autoridad paternal, que no necesariamente sea un familiar directo. Rudo, ah, pero es real. La dinámica de cómo funciona el compromiso en base a esas relaciones es hermosa. La confianza, la lucha y todo lo vinculado con la unión familiar, sin tener una mamá y un papá como esquema base, es conmovedor. Entonces, creo que es bueno para cualquier mortal de una sociedad moralista, ver estos ejemplos.

Y bien, ¿qué opinan? ¿Tienen más argumentos positivos o negativos para combatir esta humilde opinión?