Cuando la película es tanto peor que el libro

Algunas veces el cine nos defrauda.

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Empecé a leer “Comer, rezar, amar”  de Elizabeth Gilbert en un avión en marzo. En esas horas me leí el primer tercio, de “comer en Italia”. Después me demoré un mes y medio en terminar el resto de las 450 páginas, pero lo logré este sábado. Cerré el libro y apreté play para ver la película protagonizada por Julia Roberts, muy bien acompañada de Billy Crudup, James Franco y Javier Bardem. Me habían dicho que no era muy buena y sabía que tenía mala crítica, además de tener claro que nunca es lo mismo leer un libro que ver una adaptación de él. Pero nunca supuse que podía ser tan mala, pero tan mala, que ni siquiera Julia Roberts la salva.

Me acuerdo de una adaptación muy buena de un libro muy bueno: Expiación de Ian Mc Ewan; la película era increíble entera: el guión, la fotografía, la actuación de Kiera Knightley y James Mc Avoy. Bueno, esta era un fiasco; nunca pensé que se podía superficializar tanto un libro que no era tan light.

Comer, rezar, amar es la historia de Liz Gilbert, una mujer que se casa muy joven con su novio de bastante tiempo, sin entender del todo lo que es el matrimonio, para luego darse cuenta de que no le interesa tener una vida convencional, ni tampoco hijos. En algún momento se siente agobiada y después de muchas noches llorando en el piso del baño, decide terminar con el matrimonio, para luego caer en la peor de las depresiones, lanzarse a los brazos de otro hombre, una idea terrible que tiene un desenlace fatal.

Con el peor de los ánimos y después de un largo y doloroso divorcio, se aventura a viajar por el mundo durante un año para intentar encontrarse a sí misma y volver a una vida equilibrada.

Con este propósito divide su año en tres tercios de cuatro meses cada uno. Primero irá a Italia a estudiar italiano, a la India a rezar en un ashram y a Indonesia a aprender de un curandero balinés. En todos estos lugares, Liz establece relaciones de amistad profundísimas con gente que se vuelve una familia lejos de su casa. Esta es la gran falla la película, que hace parecer todo rápido y sin mucha reflexión:  todas las relaciones son superficiales y tienen 2 hrs 20 minutos para lograr algo mejor. En toda la cinta, nunca se la muestra ni realmente sufriendo ni realmente amando. Así que creo que las malas críticas son totalmente justificadas y que vale mucho la pena leerse el libro.

El domingo partí la segunda parte, “Comprometida”, que me regalaron por sorpresa. En este libro, la misma autora, pero con varios años de perspectiva, hace una reflexión acerca de lo que es el matrimonio, de cómo ha ido cambiando a lo largo del tiempo y cómo se da en diferentes culturas, como una forma de reconciliarse con este ente al que tanto miedo le tiene después de su temprano fracaso.

Espero poder contarles sobre este libro cuando lo termine, pero por lo pronto. ¿Vieron la película?¿Qué les pareció?