No, no la había visto: “El cuidadano Kane”

Ya, si no es tan grave tampoco

kane2.jpg

http://enelpaisdelasultimascosas.blogspot.com

Ni Star Wars, ni Star Trek, ni el Padrino, ni La Naranja Mecánica, ni Desayuno con Diamantes, ni miles de otras que no recuerdo. Simplemente no soy buena para ver películas. Antaño, no estaba ni ahí con gastar – o no tenía- plata en el Errol´s  o el otro que aún existe; el cable daba películas, pero los comerciales no venían nunca y yo tenía que ir al baño, o no podía darme el lujo de echarme durante más de una hora a mirar estática la pantalla sin hacer nada por mientras.

Veía series, teleseries, y hasta monos, pero nunca fui buena para ver películas. Sí veía películas en situaciones sociales como la típica junta para ver películas o con el pinche de turno. Pero así de sentarme a ver una película porque me dieron ganas… mmm como que no.

Por ese motivo principalmente, es que no he visto muchas películas que son consideradas como “esenciales” o “imperdibles”. Y muchas veces la gente no lo puede creer ¡Pero cómo no la has visto! ¡Es que no puede ser!

Me da un poco de risa que se espanten y he llegado a reflexionar que, así como no me perdono estar leyendo recién El Quijote, no haber leído aún a Dostoiwesky, quizá debería – o sería bueno- ponerme a ver ciertas películas.

En la medida que lo he estado haciendo, me he ido dado cuenta que me había perdido de bastante. El sábado vi “El Ciudadano Kane”, película que dicen que revolucionó el género por su dirección y fotografía. Y en realidad era así. Yo no sé mucho de cine, pero sí puedo decir que efectivamente, la película es bastante rompedora. Ocurre algo parecido con Flush, un perrito faldero protagonista de una obra de Virginia Woolf aparecida en 1933 y que es un buen ejemplo de nuevas perspectivas en el lugar de la enunciación (punto de vista del cual narrar).

Llegué hasta la mitad con Desayuno con Diamantes por un problema técnico y la encontré maravillosa; pero otro día que logre verla completa les hablaré de ella. Es que las películas antiguas tienen un algo especial de gestos, ademanes, tonos y comportamientos cuasi teatrales que ya no vemos y que me encantan.

¿Qué película se sorprenderían de que no hubiera visto? (Para verla, digo yo)