Baby Shower: Para morirse, pero de la risa

Más que terror me dio risa. Lejos lo mejor fue Paty López.

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Ayer fui a la avant premier de Baby Shower, donde estaban todos los famosos acompañando a sus amigos actores y otros simplemente para figurar, como es de costumbre en estos shows. Fui con mi amigo David  y se demoró 15 minutos, como también es de costumbre. Pero aunque sabe que me gusta la puntualidad en lo que a  eventos se refiere, igual se las arregla para dejarme esperando.

Pero bueno. Cuando por fin entramos al Cinemark de Plaza Vespucio -el cual me gusta mucho para las avant premieres porque ponen alfombra roja y luces, y pareciera que estamos en Holywood- noté la muchedumbre que se apretaba y empujaba alrededor de la barra de champaña donde una nerviosa promotora intentaba dejar a todos los sedientos felices con sus copas. Me acerqué, esperé mi turno y cuando la promotora me pasaba la copa de espumante vino el reportero de SQP y PP, Juan Pablo Queraltó, con su actitud de “aquí te las traigo Peter” y me la quitó de la mano. Nos miramos con la chica del bar mientras encogíamos los hombros por la pésima educación del notero de farándula.

Luego, vinieron unas palabras de los productores del film con un homenaje a Luigi Araneda. Leyeron una carta que el hombre había escrito días antes de morir de un infarto a fines del 2010 y a ver la película se ha dicho.

Había tanta gente en el lugar que todas las salas se llenaron al minuto, yo creo que estaban medias copadas desde antes, para mí que se coló gente por la vallas de seguridad esas típicas cintas de banco, porque cuando entramos a las salas era imposible encontrar una butaca, tuvimos que sentarnos en esos malditos asientos delanteros donde pareciera que la pantalla se te cae encima.

Unos minutos después la historia comenzó, divertida y lúdica. Típico de película de terror, hubo sexo y alcohol. Las protagonistas se divertían y discutían entre ellas. Pero cuando todo iba bien, le pegaron un palo en la cabeza al jovencito deseado por todas las féminas. Qué pena, pensé, porque era el más sexy del film.

Es ahí cuando la sangre comenzó a fluir con todo, la Paty López encarnaba a una fanática que dirigía una secta en una comunidad en las afueras de la ciudad. La tipa era una loca total, producto de un enamoramiento irracional de un tipo del cual no se entiende por qué aparece en la película. Este hombre es quién la incentivaba a matar a todas las amigas de la protagonista que era una víctima de las circunstancias y la infidelidad, pero se podría haber prescindido de él ya que López sostenía por sí sola el dramón. Y no es que yo me ponga a hacer spoiler, porque se sabe quién es el asesino al principio de la película, así Illanes se encargó de matar el suspenso del resto del film. Una lata.

De ahí en adelante empecé a reírme fuerte y es que era muy chistoso ver a la Francisca Merino con el labio reventado, la gente decía que el asesino le había intentado sacar el colágeno, ¡no podí! O cuando la Claudia Burr le muerde el pene al jovencito, pero antes aparece un segundo la imagen en close up del miembro honorífico que más parece un dildo de sex shop pobre que otra cosa. Todos muertos de la risa. Es que es difícil ver a los típicos personajes de teleseries siendo parte de una “película de terror”, como que uno no les cree.

Así siguió la sangre chorreando por todos lados, la Paty López vuelta loca enterrando cuchillos a todos y las protagonistas arrancando y mirando para atrás lo que obviamente les hace caer al suelo y el malo las agarra desprevenidas. Aunque no puedo negar que López hace una buenísima interpretación de verdad que le compré su papel.

Me imagino que ustedes querrán ver el resto de la película por si mismos, así que no les cuento más que un pequeño detalle: si los invitan gratis véanla en el cine. Lo que es yo, no pagaría tres lucas. Ni loca.