Primer Plano: Si no le gusta, apague el televisor

El drama privado expuesto en la televisión abierta.

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Como buena parte de los chilenos, el pasado viernes a eso de la medianoche prendí el televisor y me encontré a la inclasificable ex chica Mekano, Francoise Perrot, con cara de asustada en el plató de Primer Plano, en Chilevisión, contando –pago de por medio- las penurias amorosas que ha sufrido en el último tiempo por culpa del también inclasificable Edmundo Varas. Ex futbolista de Tercera División, ex chico reality, ex rostro de Canal Trece… ¿De qué acusaba Francoise a Edmundo? Infidelidad y malos tratos, básicamente.

Pero lo bueno vino después, cuando Edmundo no aguantó más que se ensuciara su honra en vivo y para todo Chile. Por lo mismo, tomó su auto –que compró gracias a las lucas que ha obtenido en esto de los realities y el cahuín- y llegó hasta las puertas del canal. Y claro, no lo dejaron entrar y hasta llamaron a carabineros. Pero, lo mejor de todo, es que Primer Plano se dio el lujo de transmitir todo este entuerto en vivo y en directo. Negocio redondo. Ellos no fueron tras la noticia, sino que todo lo contrario.

Sin embargo, no faltaron los que –a pesar de ver todo el programa con atención e incluso goce- reclamaron en Twitter que lo que estaba haciendo Primer Plano era último, que era una vergüenza para el periodismo, que cómo podían transmitir lo que ellos mismos habían generado y varias tonteras más. Me pregunto, si tanto le molesta Primer Plano a cierta gente, ¿Por qué mejor no apagan el televisor en vez de indignarse e incluso twitear su enojo?

Ahora bien, si prefieren sufrir viendo a Francisca García-Huidobro (algo así como la María Patiño chilena), Nacho Gutiérrez y compañía; les dejo solo un dato: lo que se ve ahí ya no es periodismo. Es un show. Es una orquestación de una serie de elementos que, al funcionar en conjunto, entregan un producto de consumo masivo que –como en todo- puede gustar a unos o disgustar a otros. Pero de ahí a invocar conflictos éticos o de otro tipo, mejor –mucho mejor- es apagar el televisor.

Revisa el numerito de Edmundo Varas