Muestra fotográfica: El teatro según Ros Ribas

La fotografía de teatro en Europa tiene un protagonista: Ros Ribas.

Desde joven, rodeado por los cuadros que su tío restauraba para un importante museo de Barcelona y que ocultó en casa durante la Guerra Civil, Josep Ros Ribas aprendió de luces, gestos y profundidades. Y no se sabe exactamente cuándo, ni siquiera él lo recuerda, comenzó a ver con su cámara escenarios y salas de ensayos para disparar en ellas, como un cazador, y recoger en una imagen, en un instante, la esencia de
cada uno de los más de mil espectáculos que ha fotografiado.

Su archivo personal recoge lo más destacado del teatro español y europeo de las últimas décadas. Esta exposición muestra una colección de más de cien tomas de montajes de reconocidos directores (Georges Lavaudant, Tomaz Pandur, Adolfo Marsillach, Álex Rigola, Patrice Chéreau, Giorgio Strehler o Josep María Flotats, entre otros) en diferentes salas españolas y extranjeras: La Scala, Teatro Español, Théâtre de l’Odéon, Piccolo Teatro de Milán, teatros Romea y Lliure de Barcelona, además de festivales como el Salzburger Festspiele o el Grec.

Los autores de las obras van de los grandes clásicos, de Shakespeare a Chéjov, siguen los clásicos contemporáneos (Brecht, Beckett, Genet, Müller, Miller, Pinter, Dürrenmatt), y culminan con creadores actuales como Stoppard, Koltés, Fabre, Mark Ravenhill y Carles Santos.

Estas fotografías abren la profundidad para el ojo profano, y un cuaderno de dirección para el observador de teatro. Consiguen, a veces, que en ellas ocurra misteriosamente más de lo que sucede en el momento capturado: el fugacísimo instante de una caída, de una pequeña mirada que describe la profundidad de una emoción, de un gesto que transmite dolor, de un cuerpo tenso que cuenta la historia del personaje, de un rojo de sangre que narra una muerte trágica, de una mano que agarra, acaricia, amenaza o mata.

El afamado teatrista francés Patrice Chéreau (presente en la muestra con sus óperas Don Giovanni y Tristán e Isolda) ha dicho sobre Ribas: “Ros es el único fotógrafo que conozco, hoy, que sabe fotografiar el teatro, el nacimiento de un espectáculo en las horas precedentes a un estreno. Que sabe captar el instante del ensayo, el instante en que el actor se abandona, y el tiempo de la representación, cuando todo es fragilidad mostrada, exhibida. Está allí con nosotros, se le oye, sabemos que nos mira, que nos fotografía, y sabemos que trabaja con nosotros. No es un mirón, sabe mostrar con gracia lo que el espectador va a ver, mejor que el propio espectador”.