Michael Caine aplicó la eutanasia a su padre

Igual como se lo hicieron a Ramón San Pedro, el primes español que la solicitó.

La eutanasia es un tema tan polémico como el aborto. La muerte asistida y la decisión de perder un hijo van casi de la mano, pero se viven siempre en etapas muy diferentes de la vida. El tema de la eutanasia está esta semana en boga porque el actor inglés Michael Caine, confesó el sábado nueve de octubre, en una entrevista en la radio Classic FM que en 1955, cuando a penas tenía 22 años, pidió la muerte de su padre, cuando éste tenía 56 años y padecía un cáncer de hígado terrible.

A Maurice Micklewhite, padre de Michael, el médico le dio sólo cuatros días de vida. Ante ese panorama, y el dolor que sufría Maurice, Michael le dijo al doctor que le diera una sobredosis de lo que fuera para evitar que continuara el sufrimiento. Hasta hoy la eutanasia es ilegal en Inglaterra y en ese tiempo era algo de lo que ni siquiera se hablaba, por eso el médico se negó en un principio, pero después le dijo al actor que volviera a media noche.

“Volví y a las 12.05 mi padre estaba muerto”, dijo Caine en la entrevista. Ellen, la madre de éste falleció en 1989 y nunca supo la verdad. Michael Caine, de 77 años, comenzó con este tema luego de que el presentador del programa le preguntara si estaba a favor del suicidio asistido. “Sí, estoy de acuerdo si uno se encuentra en un estado en que la vida ya no es soportable y se quiere ir. No estoy diciendo que cualquier otra persona pueda tomar esa decisión por ti, yo lo hice cuando mi padre estaba semiinconsciente”, dijo.

El actor inglés no está solo en esto, la ONG Dignity in Dying celebró la confesión de Michael Caine y dijo que cuando hay mucho dolor, esta es una opción real. “Mar adentro” (2004) es una cinta española que habla sobre esto. Reata la historia real de Ramón San Pedro, un marino y escritor español que vivió tetrapléjico desde los 25 años y que luchó por morirse durante años, pero la ley no lo dejaba.

Alejandro Amenabar llevó al cine la lucha judicial que mantuvo durante mucho tiempo para que lo dejaran morir y que quienes lo asistieran no incurrieran en delito. Él, interpretado por Javier Bardem, estaba totalmente consciente de lo que pedía. Murió en 1998 y se convirtió en el primer ciudadano español en solicitar la eutanasia. Luego de su muerte, el pueblo, emulando la novela “Fuenteovejunta”, se culpó por completo del fallecimiento para evitar que la culpa cayera en uno solo.