La española “Cuéntame cómo pasó” ahora en alemán

Historias diferentes narradas en forma similar.

-No se trata de un doblaje, sino de un re make, pero tampoco literal, porque la serie alemana relata los años posteriores a la reunificación de Alemania hace 20 años, la española, en cambio, se basa en la transición.

Con motivo del aniversario de ese hecho, es que el equipo de producción de ARD ha inundado las calles de Berlín con cientos de extras y trajes demasiado coloridos, era la moda de la época, para recrear “Weissensee”, nombre de la serie y del lugar típico de veraneo de los alemanes del este, un sitio ideal para crear historias de amores adolescentes.

La influencia de la serie española, basada en el tiempo de transición post franquismo, está en la forma de narración: descripción de la vida cotidiana. En el caso de la alemana, relata la vida típica de la RDA y al parecer lo hacen bien porque desde que se estrenó en la primavera de ellos (abril-junio nuestros) ha batido todos los récord de audiencia.

“Cuéntame cómo pasó” (2001, también conocida como “Cuéntame”) fue hecha para celebrar el 25 aniversario desde el inicio de la transición española, similar a lo que sucedió con “Weissensee”.

Ésta es protagonizada por dos familias del este de Berlín, los Kupfer y los Hausmann. El patriarca de los Kupfer es un oficial de alto rango en el Ministerio de Seguridad del Estado, su hijo policía, se enamora de la hija de un compositor crítico con el régimen. Una clásica historia tipo “Romeo y Julieta” en la que los enamorados deben superar conflictos sociales, políticos y existenciales, mientras buscan la felicidad. En la española, la familia que narra la historia son los Alcántara, un grupo de clase media que vive en Madrid. Esta historia es un gran flashback relatado por Carlitos, uno de los hijos de los Alcántara, quien cuenta, ya grande, cómo era la vida española en esa época. Al final de cada capítulo se escucha la voz de Carlitos mayor.

Ambas producciones refuerzan su veta histórica a través de insertos de prensa de la época, imágenes de archivo, documentales… similar a lo que Robert Zemeckis hizo en 1995 en la película “Forrest Gump”.

Lo único que le cuestionan a la exitosa “Weissensee” (se hicieron tiendas que venden elementos de moda de ese tiempo y los escolares compran cuadernos con las fotos de los protagonistas) es que su guionista, Annette Hess, ha embellecido demasiado la vida en la RDA y por lo tanto, cayó en lo que en Berlín llaman “ostalgia”: evitan los detalles más terribles, el tratar de sobrevivir y el romanticismo pisoteado de la época.