Una obra de teatro: “Los Albornoz, delicias de una familia argentina”

Humor negro para este bicentenario.

-Es una obra independiente realizada por la compañía Factoría Teatro, un grupo que hace teatro físico-gestual, fundada en 2002. Siguen las directrices de L’Ecole Internationale de Théâtre Jacques Lecoq en París, de donde obtuvieron diplomados. Este último trabajo, tienen cuatro más, dos de ellos presentados también en Argentina y España, representa a una típica, según ellos, familia del otro lado de la cordillera. Dura a penas una hora, que ni se nota por lo rápido de los textos y las acciones. Es una comedia que muestra nuestra realidad, la de los argentinos y la de muchos otros países, sin tapujos, de frente, a pesar de que los cinco actores están todo el tiempo con máscaras.

Aunque las caretas que usan no permiten expresión, tienen un rostro fijo y permanente, podemos perfectamente ver y sentir lo que nos quieren transmitir, casi como si las máscaras pudieran llorar y reír con el público. Se presentan en Chucre Manzur 7 todos los viernes, sábados y domingos de septiembre a las 20.00 horas. El fin de semana de fiestas patrias (17, 18 y 19) tendrán función especial 2×1.

“Los Albornoz…” fue escrita por la compañía argentina Los Macocos, tienen más de 25 años en las tablas. Está repleta de humor negro, de movimientos y de una vorágine de situaciones cómicas y absurdas a un ritmo frenético que no da tiempo a lapsos mentales. La puesta en escena, característica de esta compañía, se basa en el gesto y la imagen como herramientas de expresión. Narra en tono irónico los problemas económicos de esta familia de clase media que hace de todo por salir adelante, muchas veces dejando cuentas impagas e incluso vendiendo órganos para sobrevivir, pero siempre conectados al cable, cómo sea, la TV no la pueden perder.

En un escenario de 7×7 metros, que cuenta sólo con un sillón y una tele, la familia permanece unida en esta crisis. Pedro Albornoz, el padre, es un hombre extremadamente feliz, como su esposa Graciela, una mujer que llega a ser tonta de contenta. Esa esperanza la hereda su hijo Carlitos, un adolescente que siempre está con una pelota de fútbol y la camiseta de la selección argentina y que lleva el optimismo al extremo, literalmente. Su hermana Noemí, es una muchacha de 14 años que sueña con participar en el estelar de turno y convertirse en estrella de TV y la madre de Graciela, mamma Dora, el mejor personaje de todos, una vieja mañosa que a cada momento amenaza con suicidarse, que odia a su yerno, que cree que su hija no puede ser más imbécil, que se aprovecha de la nieta y que sólo piensa en que la dejen ver televisión tranquila.

El director, Marcos Belmar, dice que la obra “es un ataque mordaz y políticamente incorrecto a las convenciones sociales con una dosis exacta de ironía y sarcasmo, que en el estilo de máscaras, nos invita a reír de buena ganas”. Son sólo cinco actores en escena, Daniela Rojo, Cristián Bustamante, Matías Pozo, Lizet Alvarado y Paulina Flores, quienes a través de máscaras, hacen de los integrantes de la familia, de los cobradores de las cuentas y del presentador de TV Carlos Network.

Es apta pata mayores de 14 años y la entrada general vale $4000, $2000 para estudiantes y tercera edad. Mira la galería de fotos a continuación.