El primer premio de literatura Hans Christian Andersen es para Harry Potter

El primer premio de una institución privada en honor al autor de “El patito feo”.

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-J. K. Rowling, la autora de este texto de literatura infantil, se llevó el premio que se entrega por primera vez en honor al escritor danés de cuentos. La idea del galardón, creado en por una institución privada de su país, es reconocer a aquellos autores cuyos trabajos estén vinculados de alguna manera con el de Andersen.

Y al parecer para el jurado, el mago adolescentes y “El patito feo” o “La sirenita”, tienen algo en común. Otros cuentos famosos de Andersen son “El traje nuevo del emperador”, “La reina de las nieves”, “Las zapatillas rojas”, “El soldadito de plomo”, “El ruiseñor”, “El ave Fénix”, “La sombra”, “La princesa y el guisante” y “La pequeña cerilla”. Con ellos se han hecho películas, obras de teatro, ballets, series infantiles, video juegos y hasta obras de arte inspiradas en sus historias. Han sido traducidos a 80 idiomas.

Los 67 mil euros del premio se los darán a J.K. Rowling el 19 de octubre en Odense, la ciudad natal de Andersen y coincide con la celebración en ese lugar la edición anual de un festival dedicado a Harry Potter. Ella, a diferencia de Andersen, sólo ha escrito la saga “del niño que vivió” y tres textos asociados a esa misma historia: “Animales fantásticos y dónde encontrarlos”, “Quidditch a través de los tiempos” y “Los cuentos de Beedle el bardo”. Pero como él, su fama ha alcanzado ribetes internacionales y su trabajo ha sido reconocido en muchas ocasiones.

Con la venta de sus libros, Rowling en cinco años se convirtió en una de las británicas más ricas de su país y del mundo. La revista Forbes la dejó en el cuarto lugar de los millonarios y Times la eligió personaje del año en 2007. Con Andersen, además de la literatura infantil, comparten la forma en que comenzaron (en cierta medida): los dos tienen un inicio de carrera humilde, ella después de su divorcio vivía en un departamento muy pequeño con su hija recién nacida y debía escribir la novela, que se le ocurrió en un viaje en tren entre Manchester y Londres en 1990, en las servilletas de los cafés de Edimburgo. Andersen por su parte, tenía una familia tan pobre que alguna vez le tocó dormir bajo puentes y mendigar para poder comer, hasta que se fue a Conpenhaguen a estudiar y encontró a un par de buenos amigos que lo ayudaron a surgir y comenzar su carrera de escritor.