Paulo Montero ¡el progresista!

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Paulo Montero es un hombre para el que no existen obstáculos, hoy se encuentra al frente de una nueva generación de jóvenes jazzistas que vienen con nuevas propuestas. Decidido a romper los convencionalismos del jazz, ha conseguido desde apoyos del Consejo Nacional de la Cultura hasta fondos que tras  su propia gestión,  lo han llevado a importantes festivales internacionales. Variante su último disco tuvo una gran recepción mediática y hoy está próximo a lanzar su nuevo disco, sin duda, Montero se viene con todo.

¿Cómo enfrentas el desarrollo de una carrera musical en un nicho tan específico como es el jazz en nuestro país?

Por mi parte la estrategia que uso promocionalmente es la gira, durante el primer semestre tuve una en el sur con 45 conciertos, mi visión es que para poder mostrar tu trabajo, los músicos tienen que tener herramientas de autogestión y crear instancias para la difusión, gracias a Dios he tenido apoyo, por ejemplo desde el Consejo de la Cultura que me ha permitido  salir fuera del país, la autogestión es trascendental. Ojala hubieran mas herramientas para poder desarrollar este tema.

¿Cuál es tu visión de la escena actual?

Está ocurriendo un fenómeno súper importante. Hay mucha gente  joven saliendo fuera de Chile  a estudiar  y perfeccionarse, eso ha hecho que entre mis pares el nivel de músicos se haya elevado bastante, tanto, que estamos a la altura de países como Brasil y Argentina. En lo creativo creo que pasa algo inverso, hay muchos discos con propuestas interesantes y novedosas, pero no existen los espacios donde mostrarlo y promocionarlo,  un factor fundamental. En Santiago solo tenemos cuatro lugares específicamente para el jazz, en donde cada uno tiene una línea editorial especifica, lo que segrega mucho,  algo que me parece bastante delicado.

¿Crees que sigue habiendo prejuicio contra esta corriente?

No creo que sea prejuicio, es algo más cultural, la gente está acostumbrada a las canciones y radio. El jazz es instrumental y se basa en una cultura vanguardista, es un tema de idiosincrasia de los chilenos que no se han dado el tiempo de interiorizarse más, también carecemos de medios donde se pueda escuchar masivamente el trabajo de los jazzistas, en general es algo que está presente mundialmente.

Paulo Montero es uno de los jóvenes jazzistas más destacados del momento.


Hay una creciente apertura hacia el jazz  y han aparecido jóvenes exponentes con bastante talento, ¿A qué lo atribuyes?

Creo que básicamente existen proyectos de gente joven que llama a otra gente joven, es decir, una banda nueva, atraerá a nuevos oyentes. Hay mucho más músicos que antes y muy buenos, de hecho se han abierto más escuelas donde se enseña jazz, el nivel profesional ha mejorado mucho, también hay mucha facilidad para salir del país a desarrollarse, entonces verdaderamente lo que ocurre, es que hay más gente joven haciendo cosas interesantes y eso crea una sensación de apertura al medio.

Paulo Montero recibió buenísimas criticas con Variante, su álbum debut.

¿Qué influencias musicales tienes?

Mis influencias musicales son  variadas. Por un lado la música docta juega un papel importante en mi formación y en mi forma de componer. Soy un fanático de la música folk de estos tiempos como los chilenos Nano Stern, Javier Barria, los argentinos Lisandro Aristimuño y Cofer y el uruguayo Jorge Drexler entre otros. En el jazz es difícil porque a uno le gusta algo de toda la historia del genero , pero podríamos decir que cuando escuché a Shorter cambió mi forma de relacionarme con el jazz. De ahí músicos como Chris Cheek, Wayne Krantz,Mingus, Antonio Arnedo y grupos como Fulano y Congreso están dentro de mis paradigmas.

Tuviste muy buenas críticas con Variante, tu disco anterior, ¿cómo has sentido la repercusión particularmente en el público?

Ha ocurrido algo importante y  significativo. Tuvimos el privilegio de hacer una gira por Brasil, muchos conciertos en Santiago y una extensa gira por el sur de chile donde nos presentamos en los teatros más importantes del país y compartimos nuestros conocimientos con las nuevas generaciones, a través de clases magistrales que hicimos a colegios y público general. Varias veces me preguntaron: ” Yo venía con la idea de ver un grupo de jazz , donde sin desmerecer el formato head, solo, head, es redundante. Pero al escucharlos a ustedes no pude despegar mi atención, dado lo entretenido y coherente del viaje que creaban a través de composiciones llenas de sorpresas y un sonido coherente como grupo”. Hay algo importante y que la gente rescata: el concepto de grupo es una idea que no abunda en los jazzistas. Creo que es más importante una agrupación solida, trabajada en ensayos, y minuciosa en los detalles, que un sin número de solistas. Creo que logramos un fiato como grupo y el público vibró con eso.

¿A nivel creativo como ves el jazz local?

Lo veo con una potencialidad tremenda. Llena de buenos músicos y proyectos creativos. En los últimos años han salido muchísimos discos que no tiene nada que envidiarle al resto del mundo. Sin embargo creo que falta un tiempo para crear un lenguaje propio.

El jazz chileno está inscrito (en la mayoría de los proyectos), dentro del lenguaje del Bop o de los movimietos actuales de New York. No pasa lo mismo en Argentina o en Brasil. Ellos tienen un lenguaje propio. ¿Porque ocurre este fenómeno? Muy simple: el folclor argentino (en especial los ritmos de chacarera y el tango) son muy fuertes en la cultura y muy fusionables por lo demás. Para que hablar de Brasil. Ellos tienen su propio jazz: Bossa Nova, aparte de innumerables otros ritmos como el forro, carimbó, frevo, entre otros.

El folclor chileno aparece poco en el mundo del jazz chileno y básicamente es por lo difícil de fusionarlo y falta de interés (exceptuando proyectos magníficos como la Marraqueta o Hernesto Holman)