Expo en Terrazas de Sala Cero

Cuándo: Del 15/04 al 9/09Horario: Lunes a viernes de 9:30 a 20:00 hrs. Sábados de 10:30 a 14:00 hrs.Dónde:

[ficha]En las terrazas de la Sala Cero se exhibirán las muestras “Cultivo” de Renato Órdenes y “La melaza y las migajas de San Francisco” de Priscila Lucero; del 14 de abril hasta el 9 de mayo.

Ambas muestras, cuya materialidad está sujeta a descomposición como lo serán arroces cocidos y frutas en fase de pudrición, se inaugurán el martes 14 de abril.

“Cultiivo es un experimento que forma parte del proyecto de obras del artista titulado “Trabajos Manuales”. El artisa, Renato Órdenes dice que entiende que “los elementos utilizados no son los considerados como noble en la práctica misma del ejercicio tradicional del arte, pero creo que la efectividad de las obras y su discurso dependen profundamente del material utilizado y no de otro que juegue a la mimesis (o a las escondidas) con el sentido, tema u objetivo de la obra”. “Cultivo” es una vitrina de vidrio y aluminio que contiene arroces cocidos y coloreados en fase de pudrición. Los arroces son de color rojo y azul, más el hongo que emerge que es de color blanco, “colores que representan la cultura nacional” según Órdenes y agrega que “La importancia de la vitrina en su espacio de exposición, que vincula estos elementos al fenómeno del arte. Hay que considerar la galería o museo como fuentes que promueven o dictan el ejercicio productivo del arte”.

En la otra terraza la muestra “La Melaza y las migajas de San Francisco” de Priscila Lucero tiene su eje de inspiraciónen forma de cita a la famosa pintura de Juan Zapaca Inga titulada “San Francisco niño reparte a los pobres”. La referencia es dada por el plinto blanco en posición horizontal que simula ser la mesa donde se exhibe un gran banquete al estilo frances ofrecido a los clérigos ubicados al extremo izquierdo del cuadro. Los mendigos mientras tanto se ubican al extremo derecho. Estos dos mundos opuestos son unidos por San Francisco niño quien les ofrece un pan y un plato a los pobres. “Estos símbolos se traducen en mi obra con el pan que sostiene la mesa dándole equilibrio al plinto y la melaza que une y envuelve toda la obra”, agrega la artista. El gran banquete es reemplazado por fruta podrida dejando de lado el placer que produce el alimento para pasar al displacer que produce el mismo en estado de putrefacción. Sin embargo, comenta Lucero “nos permite disfrutar un placer estético debido a su composición orgánica y su color potente y brillante”.