Concierto Romántico de Beethoven

Cuándo: Viernes 12 y Sábado 13 a las 19:30Dónde: Teatro U. de Chile, Providencia 043, Metro BaquedanoPrecio: Estudiantes desd

[ficha] La Octava Sinfonía de Ludwig van Beethoven, llamada “mi pequeña” por el genial compositor en relación a la amplitud de su antecesora, la Séptima, cerrará el programa del penúltimo concierto de la Temporada 2008 de la Orquesta Sinfónica de Chile que se ofrecerá, bajo la dirección del destacado maestro chileno Francisco Rettig, los días viernes 12 y sábado 13 de diciembre, a las 19:30 horas, en el Teatro Universidad de Chile.

En el programa – que comenzará con la Obertura Sobre Aires Rusos de Nicolai Rimsky-Korsakov – destaca también el popular Concierto para violín en Re menor de Aram Khachaturian, con Marcelo González, solista de los Segundos Violines de la Sinfónica de Chile.

BEETHOVEN ENAMORADO

Esta obra que se caracteriza por su humor y encanto, la Octava Sinfonía de Beethoven fue compuesta en 1813 en menos de cinco meses, época en que el compositor evadía el tormento que le provocaban su sordera, gracias a la atracción que ejercían en él la cantante berlinesa Amelia Sebald y especialmente Antonia Brentano, su “amada inmortal”, según Maynard Solomon. Aunque ha sido considerada una obra menor frente al resto de sus sinfonías, fue celebrada por Héctor Berlioz quien consideró al primer y segundo movimiento como piezas maestras. Elogios a los que se sumó Richard Wagner.

ARRANQUE DE INSPIRACION

El violinista Marcelo González, quien ha participado como solista en diferentes temporadas de la Orquesta Sinfónica, interpretando, entre otros, el Concierto para violín en mi menor de Felix Mendelssohn; Concierto para violín de Jean Sibelius y el Concierto para violín de Alexander Glazubov, está expectante ante este nuevo desafío: “El Concierto para violín de Aram Khachaturian, escrito por el compositor ruso de origen armenio en 1940 en sólo dos meses y medio, fue un arranque de inspiración porque el mismo confesó que las ideas le fluían mucho más rápido que en cualquiera de sus otras obras”

Dedicada al gran violinista David Oistrakh, la obra se estrenó el 6 de noviembre de 1940. Entre el público se encontraban Dimitri Shostakovich y Serguei Prokofiev, quienes la elogiaron. La fue inmediata y se propagó rápidamente , convirtiéndola en una de las obras importantes del repertorio de los grandes violinistas.

Nury Constenla