Myriam Hernández: “Tengo que luchar por mantenerme vigente, nadie tiene el éxito asegurado”

Una leyenda musical chilena viviente. Reconocible e icónica, es la responsable de las baladas de mayor alcance que han salido de este lejano territorio, conquistando mercados impensados para una mujer en los 80. Hoy, se prepara para entrar a estudio tras una década en el marco de su gira, y más reciente canción, Soy mujer.

 

Escucharla en la radio, en pleno 2020, no es sorpresa. Creadora de versos para llorar y disfrutar el amor, para cantar en el karaoke, de risa inconfundible y personalidad cautivante. “La baladista de América”, como se le conoce, vive en nuestro inconsciente desde los 80. Ya grabó once discos de estudio y es la chilena pionera indiscutida de los rankings de la revista estadounidense Billboard, donde posiciona cuatro éxitos en el número uno: Peligroso amor, Te pareces tanto a él, Ese hombre y Huele a peligro.

Inevitable es ponerse a cantar cada una de estas piezas con sólo leer sus títulos. Hernández parte este año dando cátedra de longevidad artística en un país que suele poner más obstáculos de los necesarios para sostener una historia musical. El comienzo de una década que llega con nuevas canciones románticas, un verdadero desafío en tiempos de trap y reggaetón saturando diales y festivales.

Sobre estos géneros, la nueva camada de cantantes chilenas, los desafíos venideros, y ser mujer, tal como canta en su más reciente estreno Soy mujer, conversamos con la responsable de musicalizar el romance y desamor de millones de chilenas y chilenos.

Myriam Hernández

A pocas mujeres de la música se les puede preguntar esto: ¿qué tantos cambios ves en la industria desde que partiste?

Todo era muy distinto, y no sé si sólo para las mujeres. No voy a decir que costaba más porque aún cuesta mucho, imagina que ya ni compañías discográficas nos quedan. Antes el problema era este país chiquito, lejos de todo, y con internet ese problema se reduce un poco, pero siguen existiendo muchas fallas en el rubro. Me esforcé en armar una plataforma acá y luego tuve la suerte de externalizar mi carrera. Suerte porque tuve el apoyo de los medios, de la prensa, de una compañía. Siento que la frase “nadie es profeta en su tierra” no va mucho conmigo, porque antes de partir sí hubo un éxito importante.

En estas tres décadas has colaborado con artistas de la talla de Paul Anka, Cristian Castro, Franco de Vita, Laura Pausini y Marco Antonio Solís. ¿Con quién más sueñas grabar?

No quiero ser injusta y nombrar sólo a algunos, pero, haciendo un esfuerzo, me hubiese gustado hacer un dueto con Luis Miguel. Creo que hay similitudes en la línea musical, cantarle al romanticismo, somos contemporáneos. De generaciones más nuevas, me encanta Pablo Alborán. Estamos dentro del mismo estilo, un gran punto para estos tiempos en los que estamos invadidos de música urbana.

¿Sientes que ha cambiado la forma en la que se le canta al amor?

Totalmente. Hoy se le canta al amor de forma distinta. Hay canciones que no vale la pena detallar o reparar en ellas, porque son letras que denigran a la mujer, sobre todo dentro de estos estilos. Sin embargo, hay algunos reggaetones que son un poco más románticos, tienen otro lenguaje, otros códigos musicales, se cuenta una historia. Algunos son entretenidos, otros bastante feos. Le canto al amor de forma más clásica. Hoy, con tanta música urbana de moda, siento que estoy transgrediendo la manera de cantar al amor. Es mucho más fácil adherirse, que es lo que han hecho muchos artistas, pero en mi caso digo “no, voy a seguir cantándole al amor en mi estilo”.

Myriam Hernández

¿Ese es el caso de Amorfoda, de Bad Bunny, a la que le hiciste un cover?

Es una canción de desamor con una melodía bellísima, al margen de cuando se pone a rapear. Tiene tonos menores que me invitaron a cantarla de manera personal. Hice un guiño a lo urbano, pero imprimiendo mi sello, demostrando de qué se trata una canción romántica.

Ser mujer

Son tiempos de feminismo, aunque Myriam no exprese el rotulado, su discurso deja en claro la consciencia que tiene respecto a ser mujer en un mundo como este. Su más reciente canción, Soy mujer, le da vida a la gira que la tuvo por primera vez en Europa, agotando entradas en Latinoamérica y Chile, y que continúa el 2020. Un canto que tardó en encontrar, pero no dudó en hacerlo escuchar. “Soy mujer para valorarme/ Soy mujer para perdonarme/ Soy mujer para defenderme/ Soy mujer para alzar la voz y no perderme en el silencio", canta luego de darse cuenta del poder que tienen sus letras en las de su género.

Myriam Hernández

¿Cómo ves a las nuevas generaciones de cantantes mujeres que nos han sorprendido en los últimos años?

¡Son tantas! Cami, Paloma Mami, Francisca Valenzuela, Denise Rosenthal, Mon. Me encanta que les vaya bien, porque son inmensamente talentosas en su estilo. Hay para todos los gustos. La diversidad es hermosa y, además, ya no me siento tan sola.

Nos contaron que tienes una excelente relación con tus amigas del colegio. ¿Son un pilar importante en tu vida las mujeres?

Mucho. Tenemos un grupo de WhatsApp del Cuarto H del liceo, pero estas seis mujeres son con las que siempre me junto, mis amigas, mis hermanas. Nos conocemos desde los once años y, vernos ahora, casi todos los meses, todas tan grandes… Es hermoso. Soy muy amiga de mis amigas, me gusta estimularlas para hacer lo que quieren, para que se vean lindas, para que no se sientan menos que otras, que no se comparen. Tratar bien a las amigas me hace feliz. Soy lo menos envidiosa y trato de aportarles.

¿Y la relación con tus fanáticas?

En esta gira hice una canción para saldar una deuda que tenía con mi género. Hay mucho público femenino que va a mis conciertos y, de alguna manera, quise alzar mi voz. Hay muchas mujeres que me siguen, probablemente muchas de ellas son violentadas, víctimas de la violencia sicológica y/o física. Dije “¿cuántas mujeres que vienen a mis conciertos están pasando por eso?”, y me propuse cantar esas canciones que grabé al comienzo de mi carrera, que ahora me hacen mucho más sentido. Tengo mi estilo, mi personalidad y nadie puede mandar en mí. Lo más maravilloso que me ha ocurrido es tener mensajes en Instagram de mujeres que me escriben “Myriam, fui a tu concierto. Gracias por la canción y por el mensaje. Por fin logré separarme de, salir de tal relación”. Con dos o tres que me escriban que salieron de una relación nefasta, para mí ya es impresionante.

Myriam Hernández

¿Te gusta ser mujer?

Si tuviera que nacer de nuevo, elegiría ser mujer. Aún cuando me costó mucho forjar carrera, conseguí una fortaleza tremenda. Tenemos un ahínco por seguir luchando, por exigir nuestro lugar, nuestros derechos, que se nos respete laboral, salarial y sexualmente. Podemos dar vida, somos buenas amigas. Eso no es una lucha con el hombre, somos distintos en muchos aspectos y tenemos una inteligencia emocional muy importante para las decisiones de cualquier cosa, de la casa a presidencia. Ahora el desafío es seguir luchando porque falta muchísimo. Hay que seguir con las marchas preciosas que han levantado las mujeres, pero, sobre todo, tenemos que aprender a cuidarnos. Es más fácil protegernos que ponernos a hablar mal de la otra. Paremos con los “¿te fijaste que está más gordita?”, “como que no se ve muy bien…”, para incentivar la enemistad, la envidia, el celo en el que nos criaron como mujeres.

Los desafíos 2020

Myriam parte enero en Miami para grabar su nuevo disco, el primero en una década. Con la producción de Jacobo Calderón, el hijo de su mítico amigo y productor, Juan Carlos Calderón, la chilena emprende un recorrido con desafío claro: ser fiel a su estampa y mantenerse como la baladista relevante que es.

Myriam Hernández

¿Qué sientes en esta previa a entrar al estudio después de tanto tiempo?

Estoy nerviosa y expectante por seguir haciendo canciones románticas, de esas que ya no se escuchan tanto. Con mucha nostalgia también, por el recuerdo de Juan Carlos Calderón que ya no está con nosotros. Jacobo me tiene motivada, emocionada y ansiosa por mostrar nuevas canciones. Entre marzo y abril vamos a escuchar los primeros adelantos.

¿Te pusiste desafíos para esta nueva placa?

El más grande es cantarle al amor hoy. Hacer canciones románticas. Tengo la expectativa de que a la gente le guste. No es fácil seguir en mi estilo, serle fiel a mi carrera que me ha dado todo este privilegio de cumplir mis sueños. Mi desafío, también, es permitirme demostrarle a mis hijos que los sueños se cumplen si se intentan con fuerza. Tengo que luchar por mantenerme vigente, nadie tiene asegurado el éxito. Si al comienzo tuve que ganarme un espacio y demostrar que puedo, ahora tengo que estar a la altura de los tiempos.

 

Myriam Hernández