Cinco rostros de televisión nos cuentan cómo le dijeron adiós a los estereotipos de belleza

Cinco potentes, bellas y sabias mujeres, juntas en la nueva campaña de Johnson, revelan cuándo conocieron el verdadero amor propio, cómo se liberaron de ciertos prototipos estéticos y las claves de moda que las vuelven únicas.

Estamos viviendo un momento histórico. Las mujeres nos empoderamos cada día más y estamos conscientes que amarnos, respetarnos y valorar nuestras diferencias resulta fundamental. Invitamos a cinco mujeres, que emanan fuerza y se encuentran comprometidas con generar un cambio interno, que se refleja genuinamente en la imagen que proyectan, a responder un cuestionario clave.

Paz bascuñan

Paz Bascuñan, actriz

La belleza le importa, pero en su justa medida. Viene de una familia donde el valor para admirar era ante todo la inteligencia. “Para admirar belleza están los adornos y, como mujer, aspirar con tanto afán a ser adorno, me parece un desperdicio. Admiro a las personas por su calidad humana, su sentido común, su inteligencia, su empatía, su mirada del mundo, su entrega, esa es la belleza que me enamora”, admite.

En la crianza de su hija, intenta no alabar mucho su belleza, sino que alabar las cosas que hace y aprende. “No quiero que le dé la importancia desmedida que se le da hoy a la apariencia física; quiero que crezca amando su cuerpo por todas sus capacidades, no por su aspecto”.

¿Cómo manejas el tema de los estereotipos de belleza impuestos por la sociedad?

Todos somos diferentes, pero hay sólo un estereotipo de belleza y eso genera frustración. Muchas mujeres sienten que su cuerpo no se ajusta a unos ideales cerrados de cómo un cuerpo debería ser, pero eso no significa que sea un cuerpo poco sano o menos valioso. Yo soy morena, bajita, menuda y de ojos café. Jamás fui ni seré un modelo de belleza, pero me quiero. Somos nuestras particularidades, únicas, irremplazables y nos tenemos que cuidar.

¿Qué mensaje les darías a las mujeres que todavía no han aprendido a quererse?

Nosotras tenemos que definir lo que es verdaderamente “la belleza”, sentirnos cómodas en nuestra propia piel, tener una imagen corporal positiva, porque el cuerpo es nuestra casa. Que el propósito de tu vida no sea ser un adorno para que la gente te admire, sino tener una vida con sentido. Que no perdamos ni un sólo día luchando en contra de nosotras mismas, en contra de nuestro cuerpo o en contra del paso del tiempo.

¿Cómo definirías tu estilo y cómo ha cambiado a lo largo de los años?

Mi estilo tiene que ver con sentirme cómoda, libre y contenta. Me gustan mucho los básicos, los colores lisos, luminosos.

¿Cuáles son las prendas que no pueden faltar en tu clóset?

Básicos: jeans, zapatillas, poleras básicas, abrigo y bototos en invierno.

¿Cuál es tu prenda favorita con la cual te sientes segura y empoderada?

Me encanta el rojo. Cuando quiero sentirme radiante, vestidos rojos.

¿Qué significa para ti ser el rostro de una marca que invita a eliminar los estereotipos de la moda y ser tú quien lo personifica?

Me encanta. Desde que entré a trabajar en Johnson, me gustó el enfoque. Los comerciales eran con un grupo de mujeres de distintas edades y estilos, que en distintas situaciones hacían tribu apoyándose unas a otras. Hay muchas mujeres que sienten que tienen un problema a la hora de ir a comprar ropa, pero el problema no son ellas, el problema está en la ropa y los diseñadores que trabajan para mujeres que son minoría. Que Johnson se atreva siempre a incluir a los distintos tipos de mujeres, con sus únicos e irrepetibles tipos de cuerpo, es una maravilla y se agradece.

Alison Mandel

Alison Mandel, comediante

Le gusta sentirse bien, bonita, pero sin cumplir reglas establecidas por la sociedad. “Me gusta mi cuerpo y he aprendido a querer mis marcas, cicatrices, estrías”, revela.

¿Cómo manejas el tema de los estereotipos de belleza impuestos por la sociedad?

Me cargan. Muchas veces me han encontrado fuera de los rangos establecidos y he quedado fuera de proyectos por lo mismo. Creo que estamos en un momento de reeducación de la sociedad que es muy positivo para las nuevas generaciones. El cuerpo perfecto es el que tú amas.

¿Qué mensaje les darías a las mujeres que todavía no han aprendido a aceptarse?

Que no hay nada más bonito que tu propia belleza. Tus marcas te hacen única y la diferencia es hermosa.

¿Cómo definirías tu estilo?

Amo los colores, los adornos, los aros gigantes y las flores. Siempre me visto alegre. Creo que eso no ha cambiado con los años.

¿Cuáles son las prendas que no pueden faltar en tu clóset?

Las camisetas para abrigarme en invierno, las bufandas gigantes y mis zapatillas.

¿Prenda favorita que te hace sentir segura y empoderada?

¡Las zapatillas! Con ellas puedo correr, verme bonita, ondear, actuar, caminar y tener las patitas abrigadas.

¿En qué te inspiras para tus rutinas de humor?

Me inspiro en mis cosas y las de mis cercanos que me dan risa. No me importa si es políticamente correcto o no. Sólo espero que la gente se ría con lo que hago.

Gabriela Díaz

Gabriela Hernández, actriz

Aunque nació con un solo riñón, y eso le ha dado problemas a lo largo de su vida, siempre ha aceptado su cuerpo tal cual es. Siempre ha sido delgada y ágil y se siente agradecida de sus genes. “Nunca me he sentido bella, pero sí atractiva. Sí me he preocupado de cuidarme haciendo muchos tipos de ejercicios. Creo que trabajar mucho en lo que me gusta tanto y ha sido mi profesión durante casi 60 años, me ha servido para mantenerme sana y feliz”, cuenta.

¿Cómo manejas el tema de los estereotipos de belleza impuestos por la sociedad?

No he hecho mucho caso a los estereotipos de belleza de cada época. Cuando las chicas más curvilíneas eran las más atractivas, no me preocupaba ser delgada. Cuando sólo las rubias eran consideradas bonitas, no me preocupaba ser morena.

¿Qué mensaje les darías a las mujeres que todavía no han aprendido a quererse y aceptarse?

Hay muchos libros de autoayuda para tratar de solucionar este tema. Lo único que les diría es que encuentren algo que les apasione: una carrera, un deporte, una actividad de bien público, la música, la lectura, escribir, pintar. Una mujer que hace y trabaja en lo que más le gusta, y es entusiasta, resulta atractiva. A su vez, hace que uno también se sienta mejor consigo misma.

¿Cómo definirías tu estilo?

Mi estilo puede definirse como sporty chic. Hubo una época, en los 60 y 70, en que fui una poco más boho chic, más hippie. No fui muy “ochentera”, porque las hombreras grandes y las mangas murciélago, en una persona pequeña y delgada como yo, creo que no van.

¿Cuáles son las prendas que no pueden faltar en tu clóset?

Pantalón negro pitillo, blusa blanca y un collar que me dé luz a la cara.

¿Prenda favorita que te hace sentir segura y empoderada?

Una buena chaqueta de muy buen corte, pero con algún detalle original para que no sea tan clásica.

¿Cómo te has mantenido vigente?

Mantenerme vigente ha sido una mezcla de suerte, trabajo hecho siempre con entusiasmo, no ser demasiado ambiciosa y salud. Porque, aunque me quebré una cadera en enero, a punta de trabajo duro he logrado reponerme bastante rápido. Ha sido como ir al kinesiólogo todos los días. La verdad es que no me he reinventado, siempre he sido así.

Respecto a su carrera en televisión, espera que la sigan llamando, que a la gente le sigan gustando los personajes que hace y que los libretistas sigan dando importancia también a los mayores. “Gran parte de nuestra población lo es. Tenemos la expectativa de vida más alta de Latinoamérica y eso es un hecho que no se puede obviar”.

Malucha Pinto

Malucha Pinto, actriz

Asegura que su estilo no ha cambiado mucho. Es media hippie, le gustan los colores, el estilo latinoamericano: “Me siento identificada con la Frida Kahlo que, en su vestir y mostrarse, es reflejo del mundo que la abraza: flores, texturas, cielo, bosque, fragancias, pájaros, el mundo indígena…, ¡de ahí venimos!”, nos recuerda.

¿Cuál es tu relación con el cuerpo y la belleza?

Un cuerpo sano, un cuerpo feliz, un cuerpo conectado con todo tu ser, un cuerpo capaz de sentir y gozar, es un cuerpo bello.

¿Cómo manejas el tema de los estereotipos de belleza?

Ese es un viaje largo y profundo. Dejar de mirarse y descifrarse a partir de los ojos del otro, de “lo que se espera de ti”. Pasa por conocerse, validarse, descubrirse y abrazarse en tu espléndida particularidad.

¿Qué mensaje les darías a las mujeres que todavía no han aprendido a quererse y aceptarse?

Las invito con todo el amor a tomar ese camino. La belleza, finalmente, tiene que ver con la plenitud, con hacer lo que vinimos a hacer, con la alegría de estar vivo aquí y ahora.

¿Cuáles son las prendas que no pueden faltar en tu clóset?

Un buen pantalón negro que sirva de base para mucho color. En invierno, un beatle que me abrigue la garganta y que me lo pueda poner debajo de otras prendas, un blusón de tela liviana y vaporosa lleno de magia y sugerencias. ¡Y un delicioso par de zapatillas!

¿Prenda favorita que te hace sentir segura y empoderada?

Algo lindo para el pelo.

¿Cómo crees que ha cambiado la industria de la televisión con las mujeres a lo largo de los años?

Creo que no ha cambiado mucho. Sigue usando nuestros cuerpos para vender productos, espacios. Sigue usando a la mujer desde sus roles tradicionales a pesar de que nosotras hemos ido ganando espacio y respeto como seres pensantes, pero sin desmarcarse de la moda que incomoda, del vestido apretado y “sexy”, de la figura extremadamente delgada. Me encantaría ver a la industria televisiva habitada por todo tipo de mujeres, hablando de distintos temas y donde las emociones y los afectos fueran parte de la historia.

Vesta Lugg

Vesta Lugg, cantante y actriz

Aunque se convirtió en un ícono de la moda, cree que el concepto “ícono de moda” y “referente de moda” están cambiando. “La gente entiende que hay una magia en ser distinto y, si bien un referente no es lo que buscamos, nos inspiramos en lo que nos rodea”, explica.

¿Cuál es tu relación con el cuerpo y la belleza?

Mi relación con mi cuerpo y la belleza ha sido un proceso. Creo que como muchas me he encontrado a mí misma y, al encontrarme, aprendo a quererme tal cual soy. Identifico lo que me hace distinta, me hace única y eso es belleza.

¿Cómo manejas el tema de los estereotipos de belleza impuestos por la sociedad?

Los estereotipos están creados por nosotros mismos, al entender eso, al ver que las reglas son algo que construimos nosotros para calcular ciertas cosas, también entendemos que podemos deshacerlas tal cual. Eso es libertad y creo que esa libertad es lo que nos hace realmente bellas.

¿Qué mensaje les darías a las mujeres que todavía no han aprendido a quererse y aceptarse?

Creo que mi mensaje es que lo que nos hace distintos, nos hace únicos y, ese mismo factor que nos hace únicos, nos da fuerza. Me he demorado un tiempo en respetarme por lo que soy y sé que quererse a uno mismo es un proceso. Siempre y cuando tengamos ese objetivo presente y entendamos que estamos todos pasando por lo mismo. Esa unión hace la fuerza.

¿Cuáles son las prendas que no pueden faltar en tu clóset?

Las prendas que no pueden faltar en mi clóset son las que me hacen sentir power. En mi caso, una chaqueta de cuero biker jacket y unos bototos con los que siento que puedo conquistar el mundo y los aeropuertos (ríe).

¿Cómo definirías tu estilo y cómo ha cambiado a lo largo de los años?

Mi estilo no tiene una definición. Eso mismo me ha permitido tener una voz y eso es un vehículo para transmitir mi mensaje, mi mensaje de honestidad y empoderamiento a las generaciones más chicas que muchas veces se nos desacredita por ser jóvenes. Que nuestras opiniones y nuestra voz sí importan y eso también lo tenemos que transmitir a través de nuestro estilo.

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