Pareja

Josefina Fiebelkorn y Jorge Arecheta: Amor tras las cámaras

Son pareja hace cinco años, y por primera vez los veremos juntos en la película “Un día cualquiera”, una gran apuesta de Radio Play. En esta entrevista revelaron los límites en relaciones de pareja, las idealizaciones y proyectos.

"Gonzalo", abogado, se separó, vive en la casa de su hermano y decide buscar un departamento. "Florencia", un alma libre y perdida, pone en arriendo el departamento porque quiere estudiar actuación fuera de Chile. Se encuentran de casualidad en esta búsqueda y la atracción surge instantánea pese a que vienen de mundos muy distintos. ¿Sucumbirán a sus deseos, se abrirán al otro? “Hay mucha torpeza entre ellos, a ninguno le ha funcionado nada en torno al amor. Inventan excusas para seguir juntos tomando un té”, explica Jorge Arecheta, quien interpreta a “Gonzalo”. Josefina Fiebelkorn, la actriz que personifica a “Florencia”, agrega que “son dos personas bien solas, se da este tipo de flechazo donde uno cree que conoce mucho a otro, y las ganas de conversar abundan por una razón que uno no entiende mucho”.

Esta historia forma parte de la película “Un día cualquiera”, una apuesta de Radio Play para ofrecer una nueva experiencia a sus auditores. Se encuentra estructurada en 5 cortos dirigidos e interpretados por diferentes talentos nacionales, como Daniela Ramírez y Matías Oviedo; Francisco Pérez Bannen, María Gracia Omegna; Néstor Cantillana, Pedro Campos y Daniela Castillo. Historias de corte romántico, la producción está a cargo de The Cow Company y se estrena el 23 de noviembre en los cines Hoyts de Santiago.

No sólo son pareja en la ficción, sino que hace cinco años comparten su vida. Viven en un departamento con dos bellos que gatos. Él es capricornio; ella, piscis. Si hablamos de películas románticas, a él le gusta "Ghost"; a ella, "The notebook"; y ambos vibran con "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos". “Eso pasaría si me trataran de borrar de la cabeza a este hombre. Lo estaría buscando como loca” (ríe), confiesa Josefina.
Cuando se enciende la cámara para la sesión de fotos, fluyen con total naturalidad. Se ven tan enamorados, tan conectados y se miran con tantas ansias que perfectamente podrían pertenecer a esos filmes con finales felices y luminosos.

¿Creen en el amor a primera vista?

Arecheta: Sí, creo en esas conexiones. También pasa que al principio no te llevas tan bien o te cae mal la primera vez, también se dan conexiones que te dan ganas de seguir conversando con esa persona. Es algo químico, no sé si es amor. Son personas que conectan.

Fiebelkorn: Quizás me pongo más esotérica para esas cosas, pero siento que es casi celular. Uno vibra o no vibra con esa persona, hay veces que haces corto circuito y se tiende a creer que uno está juzgando, pero se relaciona con esa vibración. Está más allá de la decisión de uno.

¿Creen en las casualidades? ¿Todo se da por algo, juntan los puntos?

F: Uno le trata de dar sentido a las cosas para poder entenderlas, para poder creer que existe un camino que se recorre. Al principio creía más en “por algo me pasó esto”, pero cada vez más creo que las cosas no tienen sentido, es una ruleta. Si salí cinco minutos después o antes, se desencadenan una serie de eventos en el día que pueden ser afortunados o desafortunados. Es muy al azar todo. Uno tiene la suerte de encontrarse con otra persona, y decir “gracias Universo por eso”. No creo que haya un entramado lógico, lineal; la vida te va presentando distintos conflictos. Hay menos destino, hay más azar.
A: Igualmente creo en una especie de magnetismo energético, que uno en plano inconsciente está deseando ciertas cosas y eso te lleva a otras personas y situaciones. Creo mucho en las energías, y quizás tiene que ver con eso. Objetos que se atraen entre sí, objetos que están en la misma frecuencia.

Amamos las películas románticas. ¿Qué buscamos en ellas?

F: Me encanta “The notebook”, y lo que más me gusta es ese encuentro con tanto conflicto, pero que, a pesar de todo, es algo ideal. La persecución del ideal romántico y persecución del otro. Si la vida careciera de esas cosas, sería bastante trágico todo. Es duro porque los familiares se mueren, pierdes amistades, pierdes trabajo, el país está mal, esos cambios afectan mucho. En ese sentido, el encuentro romántico es una posibilidad de despegarse de la tierra, de soñar, irse para este lugar más etéreo, más dulce, liviano.

En el amor igual existe el conflicto.

A: Hay elementos dramatúrgicos que llevan a que la historia sea interesante. En la vida es la misma manera. Las películas románticas funcionan porque ponen en la pantalla un ideal que casi todos quieren llegar a vivir. Llega a un enamorado porque se siente reflejado con su pareja; o alguien que está solo y quiere estar ahí. Por eso es tan universal.
F: Muchas películas románticas, especialmente para las mujeres, construyen una idea del amor limitada, y es difícil salir de la idea romántica. De creer en las escenas de beso apasionado bajo la lluvia donde no te importa nada. En la vida uno estaría como “entremos, nos estamos mojando, me acabo de comprar el celular y no quiero que se moje” (ríe). A mí me interesa la comedia romántica más aterrizada, me gusta la torpeza, el ridículo, que no sea perfecto. No es tan mágico como aparece en las películas. Uno se encuentra con una persona muy diferente a uno, y pareciera que en las películas son tal para cual, porque a los dos les gusta lo mismo. En la vida nos puede jugar un poco en contra, porque el otro es distinto, es bello en la diferencia.

¿Existe romanticismo en la pareja de la película?

A: En muchas escenas se quieren dar un beso, pero es remplazado por un silencio y risas. En algunos momentos no podíamos seguir hablando de nada más, o nos dábamos un beso o inventamos cualquier tontera para seguir hablando, porque no estamos seguros de los sentimientos del otro. Ninguno de los dos es muy cool.
F: Son pernos, nerds, quieren pasar piola, pero están pasando cero piola en su coqueteo. Tratamos de ser poco cool, y mostrar lo ridículo y gracioso que es uno cuando se enamora. Si uno grabara esa situación, se acordaría de una cantidad de tonteras que uno dice o hace…

¿Y qué tal la experiencia de actuar juntos?

En ese sentido fue muy entretenido hacerlo con Jorge, porque ya lo habíamos vivido. Nosotros llevamos un tiempo juntos, y volver a encontrar ese espacio de reenamoramiento, de primer encuentro, siento que no me costó nada. Pensé que me iba a costar porque me iba a dejar poco fluir, pero Jorge es tremendo partner actoral. Se ríe y tú (pone cara de embobada). Soy súper enamorada también de este hombre, siento que igual fluimos en lo que nos iba pasando.
Cuando les propusieron ser una pareja dentro de la película, ¿lo pensaron mucho o aceptaron de inmediato?
A: Aceptamos rápido, porque teníamos muchas ganas de trabajar juntos. Además, la Josefina ya había trabajado con la Aranza (Yankovic), nosotros trabajamos en una teleserie, pero los personajes no se hablaban. Nos ayudamos mucho a estudiar mutuamente las escenas del otro, entonces, siempre habíamos tenido ese espacio de actuar juntos en la casa mientras ayudábamos al otro. Esta era una tremenda oportunidad porque teníamos muchas escenas para actuar juntos.

¿Cómo resultaron los ensayos?

F: Maravillosos (ríe).
A: Teníamos que decir “paremos” porque podríamos seguir eternamente ensayando.
F: Sí, y podía quedar sobreactuado. Tenía tantas ganas de actuar con Jorge. Siempre lo admiré como actor, me gusta lo que hace, cómo piensa, cómo se mueve, la inteligencia que tiene en escena, y siempre me ha enseñado.
A: No, cómo…
F: Siempre me das más tips de los que yo te doy a ti. Siento que tienes más experiencia que yo y un ojo súper sensible. Te creo todo, y no cuestiono lo que me dices.
A: Creo que por la admiración mutua fue súper fácil el trabajo. Existe una humildad de los dos para actuar. Me moría de ganas también de actuar con la Jose. Ahora está en el musical de “Fiebre de sábado por la noche”, y es demasiado seca. ¡Obvio que quiero actuar con ella!

Se critican entonces…

A: Críticas constructivas, porque uno sabe que cuando actúas se ve distinto desde afuera. Creo que la Jose es humilde en recibir los comentarios y la mayor parte de las veces prueba los cambios.
F: Cuando me dan comentarios, me pongo un poco mal genio, lo identifico y trato de salir de ahí porque no es un lugar constructivo. La gente siempre trata de aportar con sus comentarios. El ego a veces se quiere cerrar, pero qué sabe uno, el de afuera ve en qué intención aparece el personaje. Cuando me piden ser coqueta, me cuesta porque tengo mucha energía y puede parecer muy forzado. Para mí fue un placer grabar la película. Lo que nosotros vivimos, fue nuevo como pareja. Siento que lo volví a ver (a Jorge), lo vi como un hombre que está frente a mí, lo encontré mucho más mino, lo volví a ver.

Están pololeando desde el 2012, y uno los ve y parece que llevaran un año. ¡Se ven demasiado enamorados!

F: ¡Es harto trabajo! (ríe). ¿Cierto? (le pregunta a Jorge).

¿Cómo se mantiene una relación así?

A: Creo que conversando harto, aprendiendo que el otro será distinto, llevándose bien. Somos súper partners y tratamos de cuidar los espacios más románticos de la pareja. Lo principal es encontrar un partner, porque finalmente la parte más íntima puede durar poco tiempo; hay otras cosas que sostienen la relación.

Trabajar en una película los expone como pareja. ¿Está conversando el límite?

A: Tratamos de no compartir mucho la relación, a ninguno de los dos nos interesa dar a conocer intimidades de manera pública, porque somos actores no más. Compartir la intimidad da pie a que te caigan encima los programas de farándula.
F: Se abre la puerta para opinar. Es un medio bien intruso y hay que cuidarse mucho. Es algo que hemos ido aprendiendo y no lo tenemos resuelto. Es un hecho que somos pareja, subo fotos en mis redes sociales, porque lo encuentro guapísimo y me encanta que sea parte de mi vida, pero hasta ahí. Ojalá respetar a los personajes, para anclarnos en algo y no contar intimidades. Estaba temerosa en abrir demasiado el corazón, pero el ancla es el personaje.

Se cuidan harto…

F: Sí, para llevar tanto tiempo juntos, hay que saber que es un viaje que puede terminar en cualquier momento y, por ahora, hemos ido remando en el mismo barco. Estamos muy conscientes que las relaciones no son eternas, y si uno quiere que dure, tiene que construir, poner mucho de su parte. Uno está constantemente cambiando y, a veces, te vas para cualquier lado. Nos ayuda mucho no dar por hecho que el otro está al lado tuyo.

¡Son muy realistas!

F: Eso ayuda para apreciar al otro. Si no, te “echai”: “Total, la vieja, la…”. Se empiezan a tratar mal, porque son un hecho. Me fijo harto en las parejas que llevan un tiempo juntas, cambian un montón y se empiezan a ningunear mutuamente. Qué pena, no quiero que pase eso; perder el respeto, el cariño. Cuando llegas a ese punto, de la falta de respeto, mejor no estar juntos.

Y ya que son guapos, exitosos, ¿piensan en probar suerte juntos afuera?

A: Lo hemos conversado, no como algo concreto. Es súper generacional (forman parte de generación millennials). En el caso de nuestros padres se da que trabajan 20 años en el mismo lugar, pero nuestra generación es más móvil.
F: Me encantaría, mi papá es norteamericano, así que viajo harto. Al mismo tiempo, estoy agradecida de lo que pasa acá. Estoy contenta con los amigos, con la familia. Soy fan de las relaciones en general. Pienso en dejar todo lo bacán que tengo… Es una idea que se instala en la cabeza, que sería entretenida hacerla en la fantasía. Además, las personas que están alrededor nos ayudan como pareja, nos vamos apoyando. Quebrar eso no es algo que haría de corazón. Estoy bien acá, quizás puede ser conformista, pero es de agradecida porque estoy contenta.

FIEBRE DE SÁBADO POR LA NOCHE 

Josefina se presenta en musical “Fiebre de sábado por la noche”, en el Teatro Municipal de Las Condes, y pronto en la teleserie nocturna “Dime quién fue” de TVN. Mientras que Jorge se presenta con Pre, el 5, 6 y 7 de diciembre, en La Leñería (Seminario 1309, Ñuñoa); con “Queridos compatriotas” el 17 y 18 de noviembre en la ex cárcel de Valparaíso. Además, realiza la música para una obra que se estrenará en Nueva York el primer semestre del otro año.