Chile

¡Fuerza Millennial! Conoce a Trinidad Garcés, Josefa Silva, Camila de la Peña y Fernanda Figueroa

Hijas o hermanas de personajes de nuestro país, forman parte de la nueva generación de celebrities. Jóvenes, regias y bien empoderadas, tienen claros sus objetivos. Hablamos sobre la importancia que le dan al cuerpo, el deporte, la exposición de la fama, moda y la importancia de la familia.

Por: Carolina Palma. Fotografías: Gonzalo Muñoz Farías.
Maquillaje y pelo: Jose Sobarzo y Fernanda Uribe, Make Up Artist para NYX Professional Make Up. Ropa: Adidas, GAP y American Eagle Outfitters.

Más que sólo belleza física, Josefa Silva, Trinidad Garcés, Fernanda Figueroa y Camila de la Peña transmiten fuerza, determinación. Quisimos retratar a cuatro jóvenes que han pasado a formar la «generación de recambio» en eventos sociales, pero no sólo eso. Ellas fueron parte de la campaña de adidas Training Center, y no por casualidad. Practican diferentes deportes e intentan llevar un estilo de vida saludable. Las juntamos para hablar de la importancia del cuerpo, la fama, la moda y la familia.

EL CUERPO
Josefa Silva (20) está en tercer año de Diseño de Ambiente y Objetos en la Universidad del Desarrollo. Desde pequeña le apasionan las artes manuales, quizás porque su madre siempre le hizo desde vestidos hasta juguetes. «Me gusta utilizar el serrucho, soy un hombrecito en ese sentido. Me gustan más las artes manuales que estar en el computador. Mi sueño es tener una tienda de muebles; al final los objetos crean los ambientes». Con su mamá, de hecho, creó una marca de cinturones de cuero (@noi.cinturones).

Sobre la relación con su hermana «famosa», Kika Silva, confiesa que son súper cercanas, muy partners, pero con personalidades opuestas. «Me considero súper tímida. De hecho esta es la primera vez que dejo que me entrevisten. A la Kika no la veo como una figura, es mi hermana no más, como siempre. Cuando salimos la gente se acerca en muy buena onda, y creo que es por el rol que ha tomado en televisión. No se ha metido en nada raro, nada malo. Siento que lo ha hecho súper bien».

Al igual que su hermana, ama el deporte. Jugó tenis, hockey y practicó gimnasia artística. Ahora lo que más le gusta son los ejercicios al aire libre, como el trekking. «Voy al gimnasio, hago pesas, pero no con tantas ganas (ríe). Igual amo la sensación que tengo después. Soy buena para comer, como la Kika, es de familia, entonces complementamos con el deporte. En mi familia son full deportistas, y se almuerzan platos gigantes; jamás sólo una ensaladita».

Pese a tener 20 años –edad en que la autoestima es tema– se considera relajada con su cuerpo. «Hasta ahora no tengo ningún complejo. Sólo que no me gustan mis cachetes, como la Kika (ríe). Jamás he dejado de ir a alguna parte por sentirme fea; es más, en la universidad me dicen que estoy loca. Llego con un buzo, un tomate en el pelo, y chao. Soy muy yo. Mis compañeras me dicen que debería arreglarme más para ir, por si conozco a alguien, pero no. Pienso que con el hombre con quien esté voy a despertar todos los días, así es que si no le gusto así, nada que hacer. Además, ando con maquetas, y no puedo andar con tacos», dice muy relajada.

Para ella la belleza no se define como un prototipo; lo que le importa es sentirse bien consigo misma. «Chao si tienes 10 kilos demás. Lo más lindo de una mujer es la sonrisa. Una mujer puede ser guapa, estupenda, pero si anda con cara de culo todo el día, es fatal. Importa más la actitud que el cuerpo. A veces veo a las mujeres muy pendientes de la opinión del resto. Eso no está bien, y lo demuestro todo el tiempo. Si estás bien contigo, chao con la opinión de los demás».

Aunque está soltera, tiene claro que la característica principal que debe tener una posible pareja es que sea deportista: «Me llama mucho la atención un hombre al que le guste el deporte, que hagamos panoramas entretenidos, no estar sentados viendo tele o en un mall».

LA MODA
Trinidad Garcés Imboden (23) Estudia Diseño de Vestuario en la Universidad del Pacífico. Su relación con el deporte comenzó con su participación como cheerleader, luego vino el entrenamiento en el gimnasio y diversas clases de baile, su actividad favorita. Se fracturó el codo hace 1 mes en su casa, aún no retoma, pero pretende seguir entrenando en el Adidas Center. Nunca tuvo problemas con la alimentación. En su casa siempre se consumió comida saludable, así es que forma parte de su rutina.

¿En qué le afectó que su madre, la actriz Francisca Imboden, fuera pública? «En el colegio sabían, y no faltaba quien se juntaba contigo por cierto interés o te tiraban comentarios todo el rato o hablaban sólo de eso. Cuando entré a la universidad nadie sabía quién era mi mamá, y eso era genial. En general siempre he tratado de estar desligada de su nombre. Si voy a un casting como modelo, jamás diré ´soy hija de´».

Está inscrita en una agencia de modelos, aunque últimamente no realiza tantos trabajos. Es que paralelamente realiza su práctica en producción de moda con Esteban Aparicio. «Me encanta estar moviéndome de un lado para el otro. El otro día me tocó organizar un desfile para la Clara Edwards, y me fascina armar las pasadas de las modelos, hacer el casting, ver las tenidas, me gusta organizar. Tengo varios diseñadores que me gustan, pero a Matías Hernán lo sigo desde «Proyect Runway». Hace tiempo tuvimos que pedirle ropa, y estaba muy emocionada. También me gusta A de Antonio y Lupe Gajardo».

Con respecto a su estilo, hace algunos años usaba mucha ropa vintaje, pero considera su estilo básico: un par de chaquetas y zapatos que destacan, y el resto en negro, blanco y gris.

LA FAMA
Fernanda Figueroa (22) está estudiando Diseño de Vestuario –de hecho es compañera de Trinidad Garcés– aunque congeló para ingresar al reality «Doble Tentación», de Mega, con su pololo, el argentino «Joche». Se decidió por esa carrera porque su abuela mexicana, madre de su mamá, es modista, tiene una tienda de telas y toda la vida se relacionó con ellas. Pero mientras transcurría su carrera se sintió más cercana a la producción de moda, su meta laboral.

«En la universidad te dicen mucho que tienes que coser, y te obligan a hacer cosas que uno no haría. A veces siento que no te hacen hacer las cosas que te gustan o que te pueden beneficiar. Solo te dicen haz esto, y listo. Por eso me gusta más la producción de modas. Quiero terminar la carrera, porque mi papá quiere un título. Siempre tuve mucha creatividad, pero siento que la universidad me la quitó. Ahora creo que volvió, me fluye. Cuando preparo mis outfits noto que estoy más inspirada. Cuando estaba estudiando, pensaba todos los días ´qué mierda me pongo´».

Tiene 5 tatuajes en su cuerpo, y ahora agregará otro del cuesco de una palta, y su mejor amiga se hará la palta, sin el cuesco. Simplemente porque cada vez que se juntan comen palta. Así de simple y arrojada es Fernanda. Siempre le inculcaron el deporte: hizo ballet hasta los 14 años, va al gimnasio, y hace TRX cuando puede.

A su padre, el entrenador «Fantasma» Figueroa, no le gustó mucho cuando entró al reality, para él era inconcebible. Ella nos asegura que nunca quiso estar en uno, pero el único motivo por el que aceptó entrar con Joche fue porque pensó que le podía servir para su carrera profesional. Al fin y al cabo, es publicidad. «Me está resultando, así es que estuvo bien. Logré lo que quería. Otro de los objetivos era salir con Joche del reality, fue así y seguimos juntos».

Sobre su participación en cámara confiesa que fluía naturalmente, y reclama que en pantalla sólo muestran las locuras y el mal humor. «Uno sabe que está en un reality, y que eso es lo que vende. No me preocupaba de lo que dijera el resto, sólo que mi pareja siguiera siendo la misma conmigo. Nunca me ha importado la fama de mi papá o de mi pololo. Siempre me ha gustado ir yo por las cosas que quiero, no agarrarme de que ellos son conocidos. Todo lo que he logrado lo he hecho por mí misma. Aunque claro que mi papá me ha ayudado en algunos momentos, y se lo agradezco, porque gracias a él soy lo que soy».

Le gustaría seguir una carrera en televisión, pero ligada a la moda. Si no es así, tendría que pensarlo muy bien. El dinero que ha ganado en estos meses lo ha ahorrado, pero también ha ayudado a su papá. «Lo he ayudado porque estuvo sin trabajo mucho tiempo. También para eso me metí. La mejor forma de gastar la plata es ayudando a mi familia».

LA FAMILIA
Camila de la Peña (21) jugó tenis hasta los 14 años en Argentina. Entró a los 16 años a la universidad, y privilegió su carrera de Ingeniería Civil Industrial por sobre el deporte. Este año se titula, quiere viajar un tiempo y luego trabajar. ¿Su sueño laboral? Tener un restaurante.

Es la más deportista de las cuatro. Entrena con personal trainer y hace crossfit o boxeo todos los días de la semana, porque su cuerpo lo necesita, pasión que comparte con su pololo, el modelo –igual que ella en Argentina– y fashion blogger, Valentín Benet. «Estudio todo el día, así es que es una forma de desestresarme. En general soy muy competitiva conmigo misma. A veces entreno y quedo reventada, pero me gusta. Si no, siento que no hice nada».

Le parece que no influyó que su papá sea una persona conocida. «Jamás gané nada por ser hija de él. No me gusta que me reconozcan por eso. ‘¿Quién es tu papá?’, preguntan; ‘Horacio’, digo. ‘¿Horacio qué?’. No soporto a la gente que pregunta eso», reclama.
Para cuidar su cuerpo se alimenta bien la mayoría del tiempo, pero los fines de semana se desquita: puede comerse un kilo de helado sola, en 15 minutos.

Su pareja es 8 años mayor, pero parece una consecuencia natural si sabemos que entró antes a la universidad y compartió con mayores. «Maduré un poco antes. Para mis papás la prioridad es que esté bien, que trabaje y nada más. Ahora llevo un año con mi novio, no vivimos juntos, pero pasamos mucho tiempo juntos, y me proyecto con él. De todas formas, hay tiempo para todo. Él tiene 29 años, pero a mí me faltan etapas que pasar, y no es bueno saltarlas. Ahora paso estudiando y tenemos distintos horarios, entonces por comodidad no vivimos juntos».

Sobre las inseguridades en las relaciones –más considerando que Benet trabaja como modelo– no les da cabida. «En general, nunca fui insegura. Estoy segura de la persona que tengo al lado, y el día que no lo esté, no estará más conmigo. En ese sentido soy cero celosa, y le choca a él también, porque no está acostumbrado».

No se considera conservadora, pero sí le gustaría casarse, tener hijos. «Tampoco necesito casarme para tener hijos. Sí tengo claro que me gustaría ser mamá joven, una vez que termine mi carrera y tenga un trabajo estable. Tengo muchas amigas que son anti nene, pero como tengo tres hermanos más chicos del segundo matrimonio de mi papá, me he relacionado con los nenes».

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