Este es el último Halloween de las dulces travesuras: ¡Conoce las razones!

El próximo año los productos para niños estarán sujetos a la nueva Ley de Etiquetados, lo que pondrá mayores restricciones a la venta y promoción de alimentos altos en azúcar, sodio y grasas asociado a fiestas y celebraciones como estamos acostumbrados.

Brujas, calaveras, zombies y fantasmas se han tomado las vitrinas y pasillos de supermercados y locales comerciales. Es señal de que Halloween ya está a un paso y grandes y chicos se preparan para celebrar este sábado en la noche. Pero sin duda la pregunta ¿dulce o truco? es lo que más se escuchará este 31 de octubre, y quizás se la última vez que los niños reciba dulces tan fácilmente.

¿Por qué? Desde el 2016 comenzará a regir la nueva Ley de Etiquetados que, entre otras modificaciones, restringirá la publicidad a menores de 14 años que relacione conceptos positivos con el consumo de alimentos con alto contenido en azúcares, energía, sodio y grasas saturadas. "Esta modificación restringe también la publicidad de alimentos a fiestas como Navidad y Halloween, que muchas veces buscan captar la atención de los niños a través de fantasías, situaciones familiares, escolares o cualquiera que genere un incentivo respecto del producto asociado a los niños y niñas", explica Paolo Castro, consultor en nutrición y colaborador del Colegio de Nutricionistas Universitarios de Chile.

En general, la nueva legislación permite una mayor protección y resguardo al consumidor, especialmente para los menores de 14 años, lo que incluye a los establecimientos educacionales que impartan educación parvularia, básica y media. Es decir, no se podrán ingresar en estos lugares alimentos afectos a la medida, ni siquiera para una fiesta de curso.

"Stop" a los dulces

Si bien es difícil hacer competir las golosinas con otros productos más saludables -ya que fueron formuladas para ser irresistibles en todos sus componentes- la sugerencia para los padres es dosificar en pequeñas cantidades diarias los caramelos y snack dulces que puedan recibir los menores en esta festividad.

Esto, dado que la dosis necesaria de azúcar para la población infantil es muy baja, versus el riesgo de enfermedades asociadas a su elevado consumo, como por ejemplo caries, obesidad, y otras alteraciones metabólicas.

Una opción saludable en esta fecha es generar propuestas creativas, como por ejemplo utilizar frutas con diseños y envoltorios para hacerlos más atractivos. También es importante que los padres, abuelos y cuidadores eviten entregar estos alimentos a menores de 2 años, dado que es una población de alto riesgo.

"Con la Ley de Etiquetados los envases en su cara frontal o más visible tendrán un símbolo similar a un disco 'Pare' en blanco y negro, que advertirá a los consumidores del alto contenido de nutrientes críticos y energía. Esto ayudaría a evitar que los dulces sean vistos como regalos, premios, refuerzos positivos o simplemente una forma de celebrar", señala Paolo Castro.

Samuel Durán, Presidente del Colegio de Nutricionistas Profesionales de Chile agrega que el etiquetado nutricional es necesario para permitir orientar de mejor forma a los consumidores, pero a su vez "es muy importante educarlos respecto a lo que significa que un alimento sea alto en azúcar, grasas saturadas, sodio o calorías, y a qué enfermedades se exponen al consumir esos productos".

Por ello, es vital la educación sobre el peligro del consumo excesivo de dulces, especialmente en esta fecha: "Los padres deben entender que no es sano entregar medio kilo de golosinas a un niño", concluye Durán.