Especial Cáncer de Mama ¿Cuánto incide el factor genético?

Reconozcamos que no nos gusta mucho hablar de este tema. Pese a saber que existe la posibilidad real de desarrollarlo, nos paralizamos, y tontamente encontramos un montón de excusas para evitar los exámenes. En primer lugar, aclaremos dudas sobre la importancia de la herencia.

Por: Carolina Palma Fuentealba.

Hace décadas escuchamos que el factor genético en el cáncer de mama es relevante. Por lo mismo, quienes tienen una madre, abuela o tía que lo haya sufrido, no duden en realizarse una mamografía antes de los 35 años, la edad recomendada para empezar para aquellas sin antecedentes familiares. Aunque seguramente te habrás topado con mujeres que no contaban con antecedentes, e igual las diagnosticaron.

Entonces, ¿qué tanto influye el factor genético? El doctor Camilo Torres, jefe del equipo de mama del Instituto Oncológico Fundación Arturo López Perez (FALP), dice que existen distintos genes, como pre-cáncer 1 y pre-cáncer 2, y estos son de alta penetración cuando están mutados, pero eso es una parte de la historia. "Hay otra genética asociada con genes menos conocidos, que todavía no están identificados porque existen muchos genes en el genotipo humano. Esa genética está encubierta y, por lo tanto, es dificil de reconocer porque es menos frecuente, y cuesta más tener familiares con la enfermedad clínica. Las personas son portadoras de estos genes, y muchas veces por las dos líneas (materna-paterna), se transfieren estos genes menos conocidos. En definitiva, el cáncer de mama sí se relaciona con la genética, pero sólo conocemos la punta del iceberg".

También asegura que la enfermedad se concentra en determinados grupos étnicos, por ejemplo, los judíos asquenazí, y que no se puede dejar de mencionar los factores ambientales que estimulan la aparición del cáncer de mama, entre los que se incluyen una dieta alta en grasas y azúcares, problemas hormonales, colorantes, tabaco, alcohol, etcétera.

Un caso genético conocido es el de la actriz Angelina Jolie, quien se extirpó sus senos cuando se enteró que llevaba el gen BRCA1 (de hecho su madre murió de cáncer), el cual aumenta significativamente la probabilidad de desarrollar cáncer de mama y ovarios. El doctor Torres detalla que el valor de un exámen genético para verificar la presencia de ese gen asciende al menos a 1 millón de pesos, y que se recomienda cuando tenemos dos o más familiares con esta enfermedad, y especialmente si lo han presentado a temprana edad.

Otro cuestionamiento constante es cuándo hacerse la mamografía. Antes la mamografía era recomendada sobre los 50 años, pero ahora el rango etáreo bajó dramáticamente a los 35. Como vimos antes, se relaciona con el aumento de los malos hábitos, y quizás también con la mayor presencia de alimentos más procesados. Así, se aconseja una mamografía anual a partir de los 35 años, cuando se realiza una mamografía basal para conocer la estructura de la mama, y desde los 40 programar la mamografía normal. De todas formas, si se sospecha de algún problema, se puede realizar también a los 25 años, no es una norma rígida.

EL FACTOR $$$$

Cuando nos enfrentamos cara a cara con una enfermedad como el cáncer de mama, casi nunca sabemos cómo costearla. Bien seas beneficiaria de Fonasa o cotices en una Isapre, en ambos casos tienes cobertura del AUGE o GES (por sospecha o una vez diagnosticado). Si estás en Fonasa dirígete a un consultorio de atención primaria, donde te derivarán al sistema de atención pública (hospital) que te corresponda según tu domicilio. En cambio, si eres cotizante de alguna Isapre, solicita una orden de atención AUGE para que te atiendas con los prestadores que te corresponda por tu plan o convenio. Las garantías AUGE/GES son iguales para el sistema público y privado. Si necesitas más orientación, solicítala al fono 800 520 100, aunque no cubre el 100%, más bien, entrega copagos.

Por ejemplo, para la Intervención Quirúrgica Cáncer de Mama con/sin Reconstrucción Mamaria (diferida o inmediata), AUGE da un copago de 20% del valor. Por lo mismo es conveniente, más si tienes antecedentes familiares y puedes costearlo, tomar un seguro de los llamados catastróficos en alguna clínica (que usualmente incluyen todos los cánceres y cuyas coberturas máximas son altísimas), o bien otro seguro privado, como el ProMujer, de Chilena Consolidada-Zurich.

Convenio oncológico

Otra opción que llama la atención por lo conveniente –ya que asegura costo cero en atención y cobertura– es el convenio oncológico que ofrece la Fundación Arturo López Pérez, FALP. Tiene carácter de fondo solidario, cuenta con pocas restricciones –sin preexistencia, no tener VIH, no haber sufrido de hepatitis B o C y contar con sistema privado de salud– e incluye el tratamiento completo de cualquier tipo de cáncer. Entonces, lo que no cubra tu prestador, este convenio se hace cargo. El costo por grupo familiar bordea los $18.000, y el individual, $9.500, si se contrata de forma particular.