Reutilizar contra el hambre ¡NADA SOBRA!

Pese a que científicos estiman que el 2100 la Humanidad se quedará sin alimentos, los supermercados, feriantes y restaurantes botan alimentos diariamente. No sólo ellos, nosotros también. Lo que no sabemos es que mucho de lo que desechamos puede serVir para aplacar el hambre de otros.

Por Carolina Palma Fuentealba.

¿Cuánto alimento botas a la basura diariamente? Si somos sinceras, mucho más del que deberíamos. Da la impresión que antes cuidábamos más la comida, y cuando osábamos tirar un pan duro al basurero, venía la mamá para recordarnos que debíamos darle un beso antes a modo de agradecimiento. Las razones de este cambio pasan por la sociedad desechable en la que estamos viviendo; por lo mismo, compramos más de la cuenta y descartamos verduras "feas", por ejemplo.

Si los vaticinios aseguraran que nuestros descendientes tendrán comida para siempre, quizás sería menos problema, pero el conflicto aparece ahora que científicos del Instituto Global de Sostenibilidad de la Universidad Anglia Ruskin (Reino Unido) estiman que el 2100 se acabará la comida porque todos hemos sobreexplotado el planeta.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), determinó que alrededor de un tercio de la producción mundial de alimentos destinados al consumo humano se pierde o desperdicia, es decir, aproximadamente 1.300 millones de toneladas al año. Específicamente en Chile, por ejemplo, se generarían 1,62 millones de toneladas de basura de residuos de alimentos, anualmente.

El mismo organismo indicó que durante los procesos de producción, transporte y venta se pierden al menos 27 mil toneladas al año de arroz, papas, lechugas, merluza y jibias en nuestro país. Al ahondar sólo en las lechugas –y tras seguir los pasos a diez agricultores de la Región Metropolitana– calcularon que se pierden más de 16 mil cultivos por hectárea.
Por otro lado, el Centro de Estudios de Opinión Ciudadana de la Universidad de Talca, realizó una investigación cuantitativa hace un par de años para saber cuánto desperdiciamos. Algunos resultados son lapidarios: El 94,9% reconoció botar comida acumulada en el refrigerador como una práctica normal, y lo que más se deshecha son restos de comida preparada, las verduras y el pan.

CONCIENCIA MADE IN CHILE

Esta tendencia derrochadora provocó que la FAO comenzara la campaña "Save Food", que invita a reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos, tal como el movimiento mundial Freegans, anticonsumista y que invita a recolectar la comida en buen estado de la basura. Aquí en nuestro país también contamos con distintas agrupaciones que buscan el mismo objetivo: no perder alimentos

Kathy Evert Arriagada es vocera de Disco Sopa Chile, organización que nació en Alemania el 2012 y luego se expandió a diferentes países. Ellos buscan concientizar acerca del desperdicio y despilfarro de comida con eventos donde se convoca a la gente a una fiesta, donde voluntarios cocinan la verdura que feriantes desechan.

"Se cocina todo junto, porque la idea es que la gente vea que lo que se cocina es comida que se iba a desperdiciar. Con respecto a los supermercados, sé que botan la comida porque por las leyes sanitarias actuales no la pueden donar, pero ojalá lleguemos a realidades como la francesa, donde el Estado ordenó que los supermercados donaran los productos que no venden. Lo cierto es que en el mundo hay alimentos para toda la población, y sobra", explica Kathy. Además invita a participar como voluntario en la organización a través de su Facebook "Disco Sopa Chile".

Sólo entre enero y junio de 2014 se organizaron 180 Disco Sopa en 86 ciudades y 10 países diferentes (Francia, Alemania, España, Corea del Sur, Estados Unidos y México). Estos eventos representaron 25.000 kilos de fruta y verdura salvados de la basura, 30.000 platos de comida entregados alrededor del mundo, y 15.000 participantes sensibilizados.
Otra institución que ha llamado la atención es Red de Alimentos, corporación privada sin fines de lucro que implementó, en octubre de 2010, el primer banco de alimentos de Chile en la Región Metropolitana y que, desde agosto de 2014, hizo realidad el primero en la Región del Bío Bío.

Valeria Peña, su gerente de Asuntos Corporativos, explica que los bancos de alimentos son instituciones que rescatan alimentos que están aptos para el consumo humano con el fin de combatir el hambre, mejorar la nutrición de la población más vulnerable y evitar el desperdicio de alimentos. "Somos un modelo social empresarial sustentable, sin fines de lucro, de máximo e inmediato impacto social que implica beneficios para los cuatro actores involucrados: las organizaciones sociales, medioambiente, empresas y un beneficio global".

¿Cómo funciona? Las empresas productoras de alimentos los entregan a Red, ellos los almacenan en sus centros de distribución y las organizaciones socias van a los centros de distribución a buscar los alimentos que finalmente son consumidos por la población que atiende cada institución.

Cuentan con importantes socios estratégicos, colaboradores y media partners, porque la operación se sustenta con el aporte de empresas en dinero, servicios o infraestructura. Además, hay otras que entregan alimentos que, pese a estar aptos para el consumo humano, por distintas razones no pueden ser comercializados (problemas de rotulación, pronta fecha de vencimiento, empaques en mal estado, estacionalidad, sobrestock, etcétera).

¿Cómo ha sido la respuesta de las empresas? "Bastante buena. Contamos con el apoyo y la confianza de varias que han visto el tremendo valor social de Red de Alimentos. Sin embargo, necesitamos sumar más. El tema del desperdicio de alimentos ha tomado fuerza en el último tiempo y hay más conciencia respecto de que destruir alimentos, cuando hay tanta gente que sufre de inseguridad alimentaria en Chile, es un sinsentido", expresa Peña.

Desde que comenzaron el 2010 han entregado casi 11.000 toneladas de alimentos, equivalentes a casi 31 millones de raciones de comida. Actualmente tienen 128 organizaciones sociales socias beneficiarias, ayudando a 58 mil personas vulnerables.

Una buena noticia: contamos con políticos que también quieren concientizar. Los senadores Manuel José Ossandón y Guido Girardi presentaron un proyecto que busca modificar el Código Sanitario para que los establecimientos comerciales donde se vendan o consuman alimentos preparados, ofrezcan a sus clientes la posibilidad de llevar aquello no ingerido.
Otras mejoras que incluye son la prohibición de la destruir alimentos aptos para el consumo humano que hayan perdido su valor comercial por envases dañados o defectuosos, mala rotulación o proximidad del vencimiento. Adicionalmente, que los supermercados de más de 100 metros cuadrados donen los alimentos mal rotulados, con defectos de empaque o por vencer a organizaciones de caridad, o se dejen para alimentación animal o compost agrícola.

¿Qué te parece?

Si te preguntas cómo ayudar a modo personal, quizás lo más obvio es partir por casa. Nos referimos a no comprar más productos de los que necesitas, organizar bien el refrigerador para no dejar olvidados alimentos al fondo hasta su descomposición, y educarse, porque consumir lo justo ayuda a tu economía, pero también a la sustentabilidad del planeta.Imagen foto_0000002520150817122359.png