Piso Pélvico debilitado: mira de qué trata este "golpe a la autoestima"

Alrededor del 40% de las mayores de 35 años sufriría algún problema con esta zona, aunque muchas lo padecen antes por partos, sobrepeso, tabaquismo o estreñimiento. Lo importante es que existen soluciones que mejoran incluso tu vida sexual. ¿Primeros tips? Mantén el abdomen bajo activado siempre, y una postura correcta.

 

 

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Por Carolina Palma F.

Para muchas mujeres es completamente normal perder un poco de orina durante el día. ¿Es tu caso? Bueno, no es para nada normal, porque estás sintiendo los primeros indicios de que tu piso pélvico necesita ayuda. Si no sabes con exactitud de qué zona hablamos, Ingrid Frey, coordinadora del Programa Piso Pélvico de la Clínica Bicentenario, nos explica claramente que el piso pélvico "es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Su función es sostener los órganos pélvicos (vejiga-uretra, útero-vagina, y recto) en la posición adecuada para su normal funcionamiento".

Para que nos quede más claro aún, Odette Freundlich, kinesióloga especialista en Rehabilitación Pelviperineal y Sexualidad del Centro Miintimidad, agrega que estos músculos actúan directamente en la continencia de orina, gases y fecas, como también en el vaciamiento vesical e intestinal, además de intervenir en la función sexual. ¿Qué porcentaje de pacientes chilenas sufren de problemas con su piso pélvico? En Chile no hay estudios de prevalencia en disfunciones del piso pelviano, sino datos aislados, como un estudio que se realizó con mujeres entre 30 y 84 años en Isla de Pascua, donde se encontró que un 26,3% de ellas padecía de incontinencia urinaria, cuenta Odette.

Vamos por parte. Ingrid Frey recalca que las principales causas del debilitamiento del piso pélvico son el embarazo, el parto y post parto, la falta de estrógenos en el periodo postmenopáusico, intervenciones quirúrgicas, sobrepeso y obesidad, tabaquismo (tos crónica) y estreñimiento crónico.

Lamentablemente, la mayoría no consulta por desconocimiento, y así dejan pasar síntomas como pérdida de orina de esfuerzo, al toser, estornudar, correr, tomar objetos pesados o, sobre todo en personas mayores, un dolor pélvico o sensación de pesadez en la zona vulvar. "Cuando el piso pélvico se debilita, las estructuras que sostiene descienden o cambian de posición, y esto altera su función. Esto puede traer problemas urológicos, ginecológicos, coloproctológicos o sexuales, tales como incontinencia urinaria de esfuerzo, incontinencia urinaria de urgencia, incontinencia urinaria mixta, incontinencia de gases, incontinencia fecal, prolapso de órganos pélvicos, estreñimiento crónico, dolor pélvico crónico, disfunciones sexuales", describe la especialista de Clínica Bicentenario.

¿Te sientes identificada? Sigue leyendo, y luego visita a tu ginecólogo, sin vergüenza, porque el problema se vuelve severo si no realizas los ejercicios adecuados, y quizás debas resolverlo con cirugía. No queremos.

 

¡HAY SOLUCIONES!
Pese a todas las variables, el parto sigue siendo una causa importante debido a que el piso pélvico se ve sometido a sobrecarga (por el peso del bebé), por lo que es recomendable realizar ejercicios para prevenir el debilitamiento de esta zona. "Es esperable que algunas presenten incontinencia urinaria de esfuerzo durante el embarazo y en el post parto. Esto no debiese prolongarse en el tiempo, si dura más de 6 meses después del parto la paciente debe consultar a su ginecólogo para ser derivada a reeducación de piso pélvico", aclara la especialista.

Quizás la peor situación es que algunas ven afectada su vida sexual, porque no logran sentir como antes debido a que esta zona no mantuvo la firmeza inicial, no disfrutan, y con ello su relación de pareja se deteriora. Por ejemplo, ocasiona dispareunia o dolor durante las relaciones sexuales por falta de relajación de la musculatura vaginal, o vaginismo, que es una contracción involuntaria de la musculatura del tercio externo de la vagina.

Lo importante que todas debemos saber es que existen buenas soluciones que sólo requieren ejercicio diario, aunque debe ser muy preciso. "Todas podemos entrenar el piso pélvico en casa, el problema es que el periné, al ser un músculo interno, no permite que su contracción sea apreciable por la vista. Es por esto que muchas mujeres no son capaces de contraer los músculos de forma correcta y aislada (sin la contracción de otros músculos como glúteos, abdominlaes y aductores) y necesitan que un especialista les enseñe", advierte Ingrid.

Dado lo anterior, es fundamental que el tratamiento sea dirigido por una kinesióloga(o) capacitada(o) en el área. Y, en algunas ocasiones, con ayuda de equipos especialmente diseñados para esto, como lo son el biofeedback y la electroestimulación. Estos permiten apreciar una contracción aislada de la musculatura y constatar los progresos objetivamente. "La reeducación de piso pélvico es un tratamiento que realizan kinesiólogas especializadas y en el que se utiliza diferentes técnicas kinésicas, como la electroestimulación y el biofeedback. Estos últimos son indicados para pacientes con patologías leves o moderadas. Las con patologías graves deben consultar al médico para evaluar otro tipo de solución, como la cirugía".

Para la experta, aunque se ha avanzado y ya se habla más de todos estos temas, aún falta que nos preocupemos de nosotras mismas y no posterguemos nuestra salud. La mayoría consulta después de años de sufrir los síntomas. La reeducación de piso pélvico es una solución sencilla y que no duele. En Clínica Bicentenario son 10 sesiones que se realizan en un periodo de 2 meses, donde las pacientes aprenden a contraer y entrenar el piso pélvico. Sólo deben seguir la pauta de ejercicios en casa y notarán mejorías a corto plazo.

Odette Freundlich, del Centro Miintimidad, también nos comenta que la recuperación depende del grado de incontinencia urinaria, fecal o prolapso de algún órgano.

"El Biofeedback es una máquina que se usa en el tratamiento de estas patologías, para monitorear los músculos del piso pelviano y lograr visualizar en un computador cómo estos se contraen y relajan. Por otro lado, el vaginismo o dispareunia sí tienen recuperación total. El tratamiento lo realiza un equipo multidisciplinario en donde interviene un kinesiólogo experto en disfunsiones sexuales, un sexólogo y ginecólogo. El tratamiento es absolutamente eficaz y breve".

 

TU ZONA ENERGÉTICA
Marcia Gómez, bailarina, pedagoga, diplomada en Estudio Árabes Islámicos de la Universidad de Chile y profesora de Danza Oriental con una experiencia de más de 12 años en Chile y el extranjero, dicta hace algunos meses un "Taller sobre el Piso Pélvico", desde el punto de vista anatómico y energético. Asistí al taller, y la verdad es que quedé sorprendida por las implicancias de esta zona en nuestra vida.

En definitiva, Marcia recalca que el piso débil podría causar dolores de espalda, hinchazón estomacal, reflujo, trasero caído, dolores menstruales. También es el responsable de una buena o mala postura y la administración del peso corporal, es por eso que los problemas en los pies, como los juanetes o el arco caído, pueden tener un gran alivio al fortalecer el piso pélvico. "Los pies no deben soportar todo el peso del cuerpo, el centro (zona abdominal) debiera redistribuir el peso que llega a los pies, para no sufrir de dolencias". Además, un piso pélvico fortalecido y tonificado tiene una implicancia directa en el placer sexual.

Primero expone que nuestra relación con la vagina (capa externa del piso pélvico) es bastante débil. "Basta mirar a los niños que juegan con su pene; lo sacan, le ponen nombre. En cambio nosotras sólo escuchamos el pipí salir y nada más", asegura y cree que se debe cultivar "esa relación" desde pequeña. Totalmente cierto.
Ojalá puedas asistir a una de sus clases que realiza mensualmente, porque entrega información relevante e incentiva a sus alumnas a realizar ejercicios que benefician el piso pélvico (los que difícilmente se pueden explicar en estas pocas líneas), y además necesitas que te corrijan o corroboren tus sensaciones.

De todas formas, para que te hagas una idea general, resalta que lo más importante es mantener una postura adecuada: espalda alineada según tu propia anatomía, abdomen bajo activado (no contraído, es decir, con una leve presión todo el día), sin curvar la espalda baja o "sacar la colita". Esto porque existen estudios realizados en Suiza por Benita Cantieni –autora del método del Piso Pélvico "Cantienica" (R)– que comprueban que la postura adecuada y músculos tonificados afectan la producción hormonal, y que al estar en mala postura se presionan los órganos, incluido los intestinos, útero, vejiga y riñones. "Si no corregimos nuestra postura, los ejercicios del piso pélvico no sirven de nada".

También llama la atención que considera que los ejercicios de Kegel no bastan; es más, causarían daño, porque los esfínteres sólo deben abrirse y cerrarse, no contraerse. El trabajo es mucho más profundo que los ejercicios de Kegel. Existen 3 capas que debemos conocer:

• Capa externa del piso pélvico. Los esfínteres: anal, vaginal y urinario. Ellos se abren o se cierran, nada más. Capacidad de relajar, igual de importante que la capacidad de cerrar.

• Capa intermedia. Desde los huesos púbicos a los isquiones: rama isquiopubiana. Incluye la vagina. Ambas capas están conectadas a través del perineo y hacia la capa interna del piso pélvico.

• Capa interna (la más importante). Elevador del ano. Un elevador del ano fortalecido y entrenado alivia a las otras dos capas y les permite hacer su propio trabajo.

Pero lo revolucionario de este método es que debemos trabajar desde el elevador del ano hasta el diafragma pasando por el ombligo. De esa manera, se trabaja internamente, incluso desde las sensaciones, y así elongando y tonificando internamente tanto la musculatura como los órganos, que encuentran alivio gracias a la elongación.

Dentro de su presentación, así lo describió: "Una buena postura construida desde el piso pélvico, permite que el elevador del ano se conecte con el complejo de 200 músculos pequeños –músculos autóctonos– que mantienen las vértebras individuales separadas, y así la columna se extiende. Los músculos autóctonos soportan y protegen las vértebras individualmente y también en conjunto". En definitiva, desde el elevador del ano se libera la pelvis, los músculos se activan y mejora la postura, se elonga el cuerpo desde adentro y se reajusta el peso corporal con todos los beneficios que eso significa.

¿Cómo trabajamos el elevador del ano? Ideal si puedes asistir a este taller, pero para que lo intentes en tu casa, sigue estos pasos:

Siéntate en una silla firme. Los isquiones (esos huesitos debajo de los glúteos) deben tocar la silla. Ponte derecha, hombros abajo. Presiona levemente tu abdomen bajo. Separa tus pies levemente y pon toda la planta en el piso. Presiona el dedo gordo y pequeño en el piso levemente. En ese momento sentirás dónde está el elevador del ano. No presiones los glúteos. Es leve, pero con ese ejercicio lo encontrarás y desde ahí puedes trabajarlo.

Dentro de sus variadas recomendaciones se encuentra realizar posturas de yoga para mejorar la digestión y así presionar menos el piso pélvico, como la vela (importante trabajo del abdomen bajo), la plancha y el saludo al sol completo (si no lo conoces, en Youtube encontrarás diversos videos); también pasos de danza árabe, como la ondulación pélvica. Todo con una alimentación natural, lejos del azúcar y harinas blancas.

Desde el punto de vista energético, Marcia explica que esta zona se encuentra en el segundo chakra, relacionado con:

Sexualidad

Creatividad

Poder personal

Relaciones interpersonales

Sensualidad

Placer

Y más importante aún, la conexión entre los chakras, principalmente entre el quinto (ubicado en la garganta) y el segundo (cerca del ombligo). Entonces, es importante conocer nuestra verdad interior, expresar lo que nos pasa para mejorar el segundo chakra y así el de la zona pélvica. "Lo importante es abrazar la sexualidad, porque somos seres sexuales, y necesitamos dar, pero también recibir. Lo merecemos", sentencia Marcia.