Pubertad precoz: un raro fenómeno, sus síntomas y consecuencias

“Se ha visto que la edad de aparición de la primera menstruación ha bajado hasta alrededor de los 11 o 12 años”, afirma el Dr. Carlos Torres, Endocrinólogo Infantil de la Universidad de Concepción, Jefe de Sección de Endocrinología Infantil del Hospital de Concepción.

 

 

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Imagen: Getty

 

La pubertad precoz es una enfermedad relativamente poco conocida a nivel público en Chile, a pesar de que es un fenómeno en aumento a nivel mundial. La principal consecuencia es que existe un subdiagnóstico que afecta a los menores. El diagnóstico temprano es clave para la elección del tratamiento más adecuado, reduciendo así el avance de sus consecuencias más graves.

 

Cuadro de texto: Se considera pubertad precoz la aparición de caracteres sexuales secundarios antes de los 8 años en las niñitas y antes de los 9 años en el varón.

La aparición de desarrollo mamario, vello axilar o vello pubiano antes de los 8 años en las niñas, y en niños el aumento de tamaño testicular, vello axilar o vello pubiano antes de los 9, son signos que no se pueden dejar pasar.

"Antiguamente en las mujeres era esperable o normal que la menarquia, que es la aparición de la primera menstruación, se presentara alrededor de los 13, 14 años. Actualmente, se ha visto que ha bajado hasta alrededor de los 11, 12", afirma el Dr. Carlos Torres, Endocrinólogo Infantil de la Universidad de Concepción, Jefe de Sección de Endocrinología Infantil del Hospital de Concepción. Se estima que hasta un tercio de las consultas endocrinológicas son por alguna alteración del desarrollo puberal de un niño. Éstas no necesariamente se relacionan con la pubertad precoz, pero sí con alguna alteración, como retraso de la pubertad o adelantamiento de la pubertad.

Según destaca el especialista, para avanzar en el diagnóstico temprano lo más importante es que los niños tengan un buen control pediátrico. El control pediátrico anual es importante en la pesquisa de esta patología, porque hay ciertos elementos que son bastante evidentes para los padres. Ante la sospecha de los primeros síntomas (ver recuadro), es el pediatra quien debe valorar el desarrollo y derivar al especialista si el caso lo amerita.

Control del peso
Las causas de la pubertad precoz son múltiples. En el caso de las niñas, la mayoría de las veces se desconoce el origen, mientras que en los niños se pueden presentar factores de tipo metabólico, nutricional u hormonal.
Una herramienta de prevención que sí se puede manejar es el peso de los niños. Según afirma el doctor del Hospital de Concepción, la composición corporal y el peso de un niño son importantes, eventualmente, en el hecho de que la pubertad se adelante, de tal manera que los niños que tienen mayor peso podrían potencialmente tener mayor prevalencia de pubertades más tempranas y pubertades precoces.

El costo de no tratar a los niños a tiempo es doble. Por un lado, existe un impacto a nivel psicosocial y eventuales problemas de adaptación a raíz de las diferencias con sus pares. Por otra parte, disminuye el potencial de crecimiento de los menores en estatura.

 

El niño no llega a la talla adulta a la que potencialmente podría haber llegado sin esta patología. El Dr. Torres complementa: "son niños que son muy altos al inicio, pero la estatura que fue muy alta en un principio, se congela, y prácticamente la ganancia de estatura al final es mínima. Mientras, la mayoría de sus compañeros, que desarrollaron su pubertad en un tiempo normal, los superan en lo que corresponde a estatura".

El especialista destaca que con una pesquisa temprana se puede iniciar un tratamiento que en Chile no tiene nada que envidiar al de otros países más desarrollados. El pronóstico va de la mano de un adecuado manejo de los tiempos y seguimiento clínico oportuno. El tratamiento a tiempo permite que los niños y niñas mantengan su aspecto infantil y que en el caso de las niñas la regla se atrase, además de permitir que continúe normalmente el crecimiento en estatura.

En los últimos años ha habido importantes avances en el manejo de la pubertad precoz. Aunque las armas terapéuticas de los especialistas son las mismas, se han ido desarrollando fármacos que permiten una mejor calidad de vida de los niños y adolescentes afectados.