Acidez estomacal: El peligro del ardor que puede ser más que una simple molestia

Los factores de riesgo son la obesidad y ciertas costumbres dietéticas, tales como comer muy tarde en la noche, ingerir alimentos con alto contenido de grasas o proteínas y ciertos aliños. El gastroenterólogo de Clínica Vespucio, doctor José Sánchez, explica que además de provocar molestias, podría ser el aviso de ciertas enfermedades.

 

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Imagen: Getty

 

La acidez estomacal, también denominada "pirosis", es un malestar que se califica como un síntoma y no como una patología en sí. Se manifiesta como una sensación de ardor focalizada en la parte alta y media del abdomen, ascendiendo con frecuencia hacia la región retro esternal y, en ocasiones, hasta la faringe o garganta.

 

El doctor José Sánchez, gastroenterólogo de Clínica Vespucio, aclara que se debe principalmente al reflujo de ácido clorhídrico desde el estómago hacia el esófago, aunque también participan otras secreciones del estómago como pepsina, bilis y el contenido alimentario. Los factores que pueden favorecer la pirosis y reflujo son la hernia hiatal (afección en la cual una porción del estómago sobresale dentro del tórax), obesidad y alteraciones motoras del esófago.

 

Es más común sufrir de acidez después de las comidas, especialmente si han sido copiosas y acompañadas de alcohol, también en la noche durante el sueño. No hay una edad determinada  para este síntoma, pero son los adultos y las embarazadas, especialmente durante el tercer trimestre de gestación, quienes perciben más este malestar.

 

El doctor Sánchez explica que, muchas veces, la acidez se trata sólo de un síntoma esporádico, en relación con una ingesta alimentaria extrema y de alcohol, caso en el cual no tiene mayor relevancia. En cambio, cuando la pirosis constituye un síntoma frecuente y recurrente, la gran mayoría de las veces corresponde a un problema de reflujo gastroesofágico.

 

"Como consecuencia de esta patología, se puede desarrollar esofagitis erosiva y otras complicaciones secundarias, como úlcera esofágica, estrechez esofágica y, en un porcentaje menor, esófago de Barrett, una condición que puede predisponer al cáncer esofágico. También hay que recordar que la acidez puede traducir además problemas gástricos como úlcera péptica, gastritis y otros, especialmente cuando hay dolor abdominal asociado", afirma el especialista.

 

Recomendaciones para prevenir

– Dieta sana y baja en grasas.

 

– Evitar café y condimentos.

 

– Ingesta de alcohol y gaseosas en forma moderada.

 

– Suspender o restringir uso de tabaco.

 

– Mantener peso normal y reducir sobrepeso y obesidad.

 

– Evitar abuso de aspirina y antiinflamatorios.

 

– En caso de pirosis persistente o recurrente, consultar con el médico.