La polémica dieta del yin y el yang para equilibrar el cuerpo y la mente

No se trata sólo de un régimen de alimentación para perder peso, sino de una filosofía que pretende alcanzar el equilibrio cuerpo-mente, asegura un nutricionista.

 

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La dieta macrobiótica debe su nombre a la conjunción de dos términos: "macro", que significa grande o largo, y "bios", que se traduce en vida. Fue creada en el siglo pasado por un filósofo oriental y encuentra sus raíces en la filosofía Zen-Budista, según explica –en el sitio elsiglodetorreon.com.mx- el licenciado en nutrición Tomás Rodríguez Pedroza.

El experto sostiene que el fin de este sistema de alimentación es alcanzar el equilibrio entre el cuerpo y la mente, a través de la combinación de ciertos alimentos: los Yin (con agua) y los Yang (secos), privilegiando el consumo de cereales, verduras y leguminosas, en proporción de un 60, 30 y 10 por ciento, respectivamente, como componentes de cada platillo diario.

"Quien pretenda seguir una dieta macrobiótica debe alejarse por completo del consumo de carnes rojas y hacerse a la idea de que sólo podrá probar pescado una vez cada diez días como máximo. Se prohíben los lácteos, el huevo, la sal, azúcares y frutas cultivadas mediante el uso de productos químicos. Tampoco deben tomar café y la ingesta de agua es muy restringida", aclara el especialista.

Muchos nutriólogos la catalogan como una dieta extremista y, por cierto, muy difícil de seguir, dado nuestro actual estilo de vida.  Y sobre todo, porque "los alimentos cultivados bajo métodos cien por ciento naturales, sin químicos de por medio, son de alto costo y, por lo mismo, de poca existencia en los supermercados", asegura Tomás Rodríguez Pedroza.

Pero las desventajas de la dieta macrobiótica no concluyen ahí. Y así lo explica el nutricionista, quien en su artículo se explaya acerca de los riesgos que conlleva hacer este régimen de alimentación.

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