El reto de levantar tu autoestima en momentos de crisis

La psicóloga clínica Katya Yovich te da las pautas para superar tus momentos de crisis y levantar tu autoestima.

Por Katya Yovich

Es fácil sentirse bien con uno mismo cuando las cosas van bien y estamos llenos de energía, pero ¿qué pasa cuando pasamos por etapas complicadas?

Parece que en los momentos de crisis, mantener el mismo nivel de optimismo y autoestima es imposible. Decepciones, problemas, errores y dolores son parte de nuestra vida cotidiana, por lo tanto necesitamos aprender a superarlos de una manera sana.

Lo primero que debemos entender es que en situaciones de crisis absolutamente cada persona siente dudas de que es capaz de superarla, poder lograr sus metas, volver a intentarlo.

Es normal. El problema está en que es difícil encontrar ese equilibrio entre sentir los sentimientos negativos y hacer algo para superar lo que está pasando.

Usualmente la gente o se hunde en apatía, depresión y baja autoestima o ignora lo que siente fingiendo que no pasa nada ¿Cómo encontrar el balance?

En los tiempos complicados, la autoestima baja porque empezamos a castigarnos severamente por los errores, culparnos por lo que no pudimos hacer.

Nos persuadimos de que no merecemos lo que queremos y dudamos de que algún día podremos lograr nuestras metas.

Una fórmula de amor con nosotros

Inconscientemente estamos seguros de que solo siendo estrictos y críticos (o sea crueles) con uno mismo, podemos mejorar como personas y por fin recibir lo que queremos.

Es absurdo, ya que a través del odio o victimismo, no podremos cambiar la situación significativamente. Compasión y aceptación son los motores más eficaces que existen.

Katya Yovich

Si queremos estar bien con uno mismo debemos aprender a auto apoyarnos. Así, por una parte, vivimos los sentimientos negativos y, por otra, generamos energía necesaria para seguir.

Auto apoyo puede consistir en crear una voz interna de apoyo, aceptación y motivación: “dále”, “eres capaz”, “voy a estar contigo pase lo que pase”, “te quiero a pesar de todos tus errores”, “no es para siempre”, “estás a salvo”, “lo que sientes es normal”… Pronunciando esas palabras mentalmente o en voz alta, empezamos a creerlo.

Aprende a hablar contigo mismo como si fueras tu mejor amigo, tu hijo/hija o tu ser más querido.

¿Qué exactamente le dirías en una situación como la tuya? ¿Qué palabras de apoyo utilizarías? ¿Qué palabras de apoyo te gustaría escuchar de los demás?

Cambiando la voz estricta y severa por la voz amorosa y compasiva, despertamos nuestra fe en uno mismo, enfrentamos y aceptamos nuestra imperfección, entendemos y vivimos nuestras emociones.

Para aceptar los errores y mejorar como persona, no hace falta ser cruel con uno mismo.