El síndrome de la soledad crónica, cuando vives pensando que nadie te valora

La soledad puede ser nuestra peor enemiga

A veces sentimos una increíble sensación de soledad que nos ataca cuando estamos un fin de semana en casa, viendo Netflix en vez de estar en un bar con amigos tomando una cerveza, mientras cantan las canciones que se escuchan al fondo. A veces esa sensación de soledad ataca aún cuando pasas todo el día con un novio y después de varias horas se regresa a casa, dejándote otra vez sola en tu casa.

Soledad cuando esa persona no te envió un mensaje de texto, cuando nos enteramos que esa persona que no hemos visto en años se va a casar o cuando vemos cómo otros hacen planes sin incluirnos.  Es como un estallido de sentimientos que no muestras jamás frente a nadie.

Como seres sociales que somos, necesitamos del contacto con otras personas para estar bien. Sin embargo, en la actualidad es cada vez más difícil encontrar personas con quién congeniar o pasar el rato y por ello es que cada vez son más las personas que aseguran sentirse poco integradas y solas. Pero a veces, aún cuando estamos rodeados de muchas personas, la sensación de soledad es inevitable, pues sentimos que no somos valorados o tomados en cuenta como quisiéramos, aunque sea todo lo contrario.

Sentirse aislado de los demás o fuera de lugar es subjetivo.

Las personas que padecemos de soledad crónica, pensamos que estamos totalmente desconectadas del resto, que no somos bienvenidos o que nuestra presencia no es esencial en los grupos sociales. Suena extraño, pero es muy real y es tan difícil como estar solos en un cuarto oscuro, vacío y silencioso.

La soledad crónica es un síndrome que provoca que uno se sienta incomprendido, provocando un aislamiento que termina por afectar más a la persona. Y es que para rematar la sensación de vacío y soledad, uno asegura que esta situación es culpa suya, que hay algo malo en ellos, y que por eso los demás no quieren saber nada de uno.

¿Por qué se produce este síndrome?

Pueden ser muchas las razones que desaten tu soledad crónica, pero este problema no estaría en las relaciones sociales de la persona, sino en las creencias que se mantienen sobre uno mismo. Y es que la mente puede ser muy cruel ya que hace que uno se perciba como menos capaz y menos deseable que el resto.

Así que es momento de cambiar el switch y enaltecerte por quien eres, sin darle mayor importancia a cuántas fiestas eres invitado o cuántos amigos te escriben por Whatsapp.

La realidad…

Si piensas que fue tu culpa, grábate en la cabeza que NO es así. Los demás no siempre ponen de su parte y no porque no les intereses o te detesten, sino porque son egoístas. Siendo realistas, todos lo somos y más en estos tiempos donde cada vez tenemos menos tiempo para hacer nuestras cosas, para recorrer distancias o para prestar atención al mundo real, fuera de una pantalla.

Las personas son endebles. A veces, no puedes contar con los demás y no es tu culpa si alguien te deja fuera o se olvida de ti. Uno no puede ser parte de todo. La vida no siempre funciona como lo planeamos y tener altas expectativas en los demás es lo que termina por hacernos más daño.

Y sí, a veces la gente se va porque no siente nada por ti, de ninguna forma. Las personas no siempre funcionan bien juntas y no siempre es culpa de alguien. A veces así pasa como también pasa que tú eres quien se va porque la otra persona no es adecuada para ti. La soledad desaparece cuando aprendes a dejar de depender de la aprobación de los demás.

 

 

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