La tragedia de amar a alguien que no te corresponde igual

Nadie dijo que amar fuera fácil y así como somos correspondidos también somos rechazados. Y duele mucho.

Alguna vez te has enamorado de alguien que no te amaba? ¿Dejaste de perseguir o seguiste adelante con la esperanza de que las cosas cambiaran a tu favor?

Es tan fácil apegarse a algo, enamorarse de un ideal. Comienza como un simple suspiro cuando esa persona pasa junto a ti, pero que en el camino termina por robarte el aliento por completo. Te enamoras de la forma en que te hacen reír, la forma en que se preocupan por ti y, sobre todo, la forma en la que te hace sentir como si el tiempo se detuviese por un instante para imaginar la vida perfecta a su lado.

Cada segundo te consume al pensar en esa persona pero mientras más inmersa estás en la idea de tenerla, tu mente regresa a la realidad donde te das cuenta de que no pueden estar juntos, porque no corresponde a tus sentimientos. Puede que no estén listos o simplemente no eres su tipo. Sus razones pueden o no ser válidas pero inevitablemente comienzas a darle vueltas a la situación y analizas todas las razones hasta regresar al punto de que no te ama y ya.

Porque sabes que no te va a querer, que ama a ese alguien de quien nunca puede dejar de contarte: de cómo sonríe, cómo se ríe, cómo hace que su corazón se acelere. Esa persona no eres tú y duele. Duele porque sabes que has estado ahí para esa persona cuando ella le rompió el corazón o cuando ella lo rechazó. Pero él nunca podría verte como algo más que ese hombro donde puede llorar o esos oídos que escuchan todas sus penas. Siempre has sido tú, cada vez que él te necesita, cada vez que se pierde en su propia oscuridad, eres tú quien ilumina el camino, pero en su mente sólo está otra que no eres tú.

Pero esta es la cosa: uno no decide de quién se enamora. Si sucede, sucede, sin importar cuánta precaución se tomó. Pero nadie tiene el poder de cambiar la opinión de alguien. No puedes obligar a alguien a amarte sólo porque tú sientes todo ese amor por él.

Mientras lidias con la tristeza, recuerda no desahogar tu ira porque es lo más egoísta. Seguramente nunca tuvieron la intención de hacerte caer por ellos en primer lugar y probablemente sólo estás enamorada de la idea de tenerlo. No esperes a quien no te espera, valórate y deja de mendigar y de rogar amor. Tu cariño debe ser para quienes te quieren y te comprenden sin juzgarte, para quienes no dudan de ti y sobretodo para quienes no te vean como plato de segunda mesa .

Sé valiente y valórate a ti misma, te mereces algo mejor

 

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