La razón por la que tu miedo a estar sola te impide ser feliz

A nadie le gusta sentirse solo pero todo se vuelve más tormentoso cuando tu dependencia te lleva a la infelicidad

La mayoría estará de acuerdo: no es divertido sentirse sola. Ojo, dije "sentirse" no "estar", porque una puede estar sola y sentirse feliz, en cambio el golpe viene cuando por más acompañada que estás, te sientes más sola e infeliz que nada.

Muchas tenemos un temor real y genuino de estar solas, lo cual hace todo mucho menos divertido y más difícil. Lo triste es que esto nos lleva a involucrarnos en relaciones que no nos hacen bien, pues se forjan en base a este miedo, en lugar de tener una conexión real con la otra persona.

Puede que nos resulte más fácil detectar esta situación cuando se trata de la relación de otra persona, como un amigo o pariente, cuando seguramente es una la da ánimos y demuestra al otro lo bien que le haría estar solo en vez de con alguien que no debería. Porque claro, aunque sepas que has estado (o estás) en esa situación, sabes que no es tan fácil salir de ahí.

Una se acostumbra al afecto, a la atención y a la comodidad de saber que hay alguien ahí que te hace olvidar tu soledad/infelicidad momentáneamente.

Pero lo que pasa cuando te obsesionas con la compañía, es que cuando esa persona se va, terminas cayendo en un círculo vicioso, persiguiendo algo que no te va a llenar.

Y es que seguramente tu vacío emocional se debe a que estás con alguien que no es lo suficientemente maduro para las relaciones. Es una horrible ironía tener esta clase de persona a tu lado solo porque tienes miedo de estar sola, lo cual al final te hará sentir igual que si estuvieras soltera, pero con esa maldita sensación de soledad atorada en la garganta.

Tu miedo a estar sola, hace que constantemente busques la aprobación del otro y aunque como seres humanos es normal que busquemos atención, se vuelve algo tóxico cuando te obsesionas. Y no hay nada peor que la frustración de saber que al final, nadie está en la espera como tu.

Cuando sufres de miedo a estar sola, pierdes la capacidad de percibir el amor correctamente y lo peor es que no te valoras a ti misma de ninguna forma. Terminas aceptando cualquier actitud o defecto y persigues aquellos que simplemente no son adecuados para tu salud mental.

Deja de convencerte de que no puedes estar sola. Deja de apresurar tu corazón y tener una fijación por romances pasajeros o vacíos. Deja de preocuparte  de que nadie se enamorará de ti y de perseguir un ideal que crees que te va a dar todo. Deja de amargarte y ponerte celosa de las parejas que te rodean. Pero sobretodo, deja de dudar de tu capacidad de ser independiente.

 

 

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