¡El plástico llena de muerte los mares! Mueren una ballena y una tortuga al confundir basura con alimento

El mundo ha visto con estupor la muerte de una ballena y una tortuga en cuestión de horas tras consumir varios kilos de plásticos que cada día van a parar a los océanos.

El plástico sigue llenando de muerte nuestros mares. El mundo ha visto con estupor la muerte de una ballena y una tortuga en cuestión de horas tras consumir varios kilos de plásticos que cada día van a parar a los océanos. No son las únicas muertes que ocurren cada día, son apenas una muestra de una tragedia que se cierne sobre las especies marinas y sobre el mismo ser humano.

La semana pasada, una ballena “piloto” murió en las costas de Tailandia al quedar atrapada en la orilla. Asombrosamente, el cetáceo perdió la vida luego de vomitar más de cinco bolsas plásticas. Las convulsiones del animal en la orilla también desencadenaron su deceso.

A pesar de los esfuerzos, los veterinarios que la atendieron no pudieron salvar su vida. En una autopsia más detallada al espécimen se descubrió que en su estómago se hallaron 80 piezas de plástico, una masa que sumaba más de 8 kilos dentro de su organismo.

El animal acabó falleciendo por una obstrucción intestinal, según reveló el departamento de Recursos Costeros y Marinos en su página web.

Poco días después de la muerte de la “ballena piloto”, otro caso estremeció al mundo ambientalista y las organizaciones dedicadas a la protección de los animales, en especial, las especies marinas.

Nuevamente en Tailandia, una gran tortuga verde de una especie protegida también murió después de haber comido bolsas de plástico, gomas y redes de pesca.

Los veterinarios trataron durante dos días de salvar al animal que fue arrastrado hasta una playa, pero sus esfuerzos fueron en vano. Su estómago estaba inflamado debido a todo el plástico que se había tragado y no podía alimentarse.

“Este año hemos constatado que el 50% de las tortugas arrastradas hasta las playas están enfermas a causa de los residuos plásticos que han injerido”, explicó Weerapong Laovechprasit, miembro del equipo de veterinarios de un organismo público que intentó salvar al animal.

Agregó Laovechprasit que las cifras de muertes de animales marinos por consumo de basura y desechos va en ascenso. “Hace unos años esto no se daba más que en el 10% de los casos. El mar se ha convertido en una basura y eso es lo que la mató”, señaló.

En 1960, menos de 2% de los animales tenía el material plástico y desechos en sus estómagos.

Tailandia, China, Indonesia, Filipinas, Vietnam y Tailandia vierten cada año más de cuatro millones de toneladas de plástico al mar, es decir la mitad de los vertidos en todos los mares del mundo, según la ONG de referencia Ocean Conservancy.

Al menos 300 animales marinos mueren cada año en las aguas tailandesas después de haber consumido plásticos.

La organización ambientalista Tapp Water asegura que los animales marinos más vulnerables al plástico son los delfines, el salmón, los atunes, las focas y leones marinos, así como las tortugas y ballenas, en su mayoría en vías de extinción. Aves como las gaviotas hasta los pelícanos también se cuentan entre las especies amenazadas por los desechos arrojados al mar.

Cada año al menos 8 millones de toneladas de plásticos van a parar al océano, lo que equivale a arrojar un camión de basura al océano cada minuto. A este ritmo el océano tendrá más plásticos que peces para 2050. La indiferencia para ser tendencia en muchos casos. Mientras que apenas unos pocos luchan casi en solitario para frenar una catástrofe que nos afectará a todos.

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