Las diez cosas que debes saber sobre la lactancia materna

Experta en lactancia explica las creencias y mitos de amamantar.

La lactancia materna es la primera y más importante forma de alimentación para un niño, pues le brinda vitaminas, minerales y nutrientes esenciales para crecer sano, además de la interacción madre e hijo que brinda fortalecimiento psicológico.

Para conocer las verdades y mitos que rodean este hermoso acto de alimentación y amor, Nueva Mujer conversó con la doctora y especialista en lactancia Delimar Tello, quien explica las creencias y mitos más comunes sobre la lactancia materna a fin de que fas futuras mamis aclaren sus dudas y logren dar pecho de manera relaja y feliz.

“En la actualidad existen un sin número de estudios que apoyan la importancia de la lactancia materna sobre todo en la primera infancia, sin embargo no es poco común que la madre una vez que nace su bebé se encuentre ante un sinfín de opiniones agobiantes y contrarias a lo que es la realidad de la lactancia materna. Estás opiniones y mitos pueden significar en muchos casos una receta para el fracaso del proceso de amamantamiento, es por ello que los profesionales de la salud tenemos la necesidad y la obligación de romper con las creencias erradas sobre la leche materna, sus propiedades y su importancia en la vida del ser humano”.

La doctora Tello explica los si y los no en la lactancia materna:

No todas las mujeres producimos suficiente leche. Esta aseveración no solo es falsa sino que además es dañina sobre la confianza y el autoestima de la mamá, quien teme no ser capaz de producir una cantidad suficiente de leche para alimentar adecuadamente a su bebé. La realidad es que todas las mamás somos potencialmente capaces de producir leche en cantidad y calidad necesaria para cubrir los requerimientos de nuestro bebé, solo es cuestión de una adecuada técnica de agarre y un estímulo constante de succión del bebé.

Mi leche no lo sustenta. Este pensamiento lleva directamente a la mamá y a la familia a intentar “complementar” con fórmulas lácteas para de esta manera hacer que el bebé tenga Tomás más distantes y duerma por más tiempo. La verdad es que este es el círculo vicioso más dañino en el proceso de amamantamiento ya que genera una disminución en la cantidad de tomas de leche diarias de un bebé Y por consiguiente una disminución real en la producción de leche materna y hace cada vez más necesaria la utilización de fórmulas lácteas hasta lograr que el bebé abandoné la lactancia.

El bebé debe comer cada 3 horas. Esta falsa creencia hace que las madres sientan que sus bebés comen muy seguido y que probablemente no se llenan, la realidad es que los bebés amamantados digieren de manera óptima y eficiente la leche materna en muy poco tiempo de esta manera las tomas deben hacerse a libre demanda, sin control de horarios ya que el hecho de que el bebé alimentado con fórmula pueda comer en intervalos de tres horas no es un indicador de buena salud alimenticia, es más bien un indicador de sobrecarga orgánica ante una leche muy pesada para ser procesada rápidamente por los órganos y inmaduros del bebé.

El bebé debe tomar 15 minutos de cada pecho. Está también es una falsa creencia, ya que realmente el bebé debe vaciar un solo pecho completo en cada toma para que de esta manera pueda beneficiarse de las tres fases que posee la leche materna y que sólo se obtienen al vaciar completamente la mama y hacer toda la toma de un solo pecho.

Los bebés amamantados duermen menos. Realmente los bebés amamantados duermen una menor cantidad de horas al día y esto no es una mala señal, de hecho al dormir menos horas al día pueden aprovechar el estímulo del medio que los rodea para absorber y aprender muchas cosas, además el sueño del bebé amamantado es si se quiere un sueño más saludable debido a que no es un sueño producido por una sobrecarga de un alimento que resulta muy pesado para el bebé. En todo caso los hábitos de sueño de un bebé poco tienen que ver con su alimentación ya que la maduración del sueño al igual que de otros procesos en el Infante tienen que ver más con procesos neurológicos que alimenticios.

La mamá que amamanta debe tener una dieta estricta. Realmente las mamás que amamantan sólo deben tener una dieta balanceada, saludable al igual que la que tenía durante el embarazo siempre y cuando el bebé no presente ningún tipo de manifestaciones de intolerancia alimentaria, estas intolerancias suelen ser transitorias y sólo debemos consultar a nuestro médico para evaluar la mejor opción para nuestra dieta en el caso de que el bebé las presente.

Si la madre está enferma o consume Algún medicamento no debe amamantar. Realmente son pocas las enfermedades y los medicamentos que tienen contraindicación absoluta en la lactancia materna, lo ideal es consultar al médico ante cualquier enfermedad para que indique medicamentos compatibles con la lactancia materna. De cualquier forma las enfermedades comunes como enfermedades diarreicas, gripales o febriles no son impedimento para la mamá para seguir amamantando, por el contrario pueden ser una vía efectiva para enviar anticuerpos al bebé contra estas enfermedades.

Si la mamá tiene senos pequeños o pezones planos o invertidos no puede amamantar. Falso!!! Independientemente de la configuración de las mamas, con una buena técnica de amamantamiento todas las madres son capaces de dar lactancia materna a sus hijos.

La madre debe consumir algunas bebidas especiales para producir más leche materna. Lo cierto es que lo único indispensable para producir una buena cantidad de leche materna es la succión continua del bebé y mantenerse hidratada preferiblemente con agua común y corriente.

Antes de las primeras 48 horas de nacido del bebé es necesario dar fórmulas lácteas. Ciertamente antes de las primeras 48 horas del bebé la leche materna no brota en cantidades copiosas sin embargo las primeras gotas de calostro que se producen durante las primeras 48 horas del recién nacido son el alimento indispensable para garantizar la buena salud digestiva e inmunológica del recién nacido quien no requiere en ningún momento la complementación con fórmulas lácteas.

Tienes alguna duda, puedes contactar a la doctora Delimar Tello a través de su Instagram @dra.delimartello ella es médico cirujano y especialista en lactancia materna.

Con información de Mariana Tello

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