Día Mundial de la Leche: una razón para comenzar a consumirla con regularidad

La leche es un super alimento que no puede faltar en tu dieta diaria

En 2001 la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) instituyó el Día Mundial de la Leche, para generar conciencia sobre la importancia que la leche puede llegar a tener en la alimentación del ser humano.

La leche es uno de los alimentos más completos en cuanto a nutrientes se refiere ya que cubre prácticamente los requerimientos diarios de calcio y vitaminas A y D.

Una porción lo tiene todo  

Se trata de un alimento de gran importancia a nivel mundial ya que sus propiedades han sido factores decisivos en la evolución y desarrollo del hombre.  Sin embargo, hoy en día existen grandes mitos e interrogantes en torno a este super alimento que han llevado a la sociedad a dudar de sus beneficios.

A pesar de que los adultos no la necesitamos tanto como los niños pequeños o los adultos mayores, las proteínas de alta calidad que contiene se pueden utilizar de manera eficiente en nuestro cuerpo, según las necesidades que tengamos (no por nada dicen que el cuerpo es sabio). Contiene grandes cantidades de calcio, fósforo y magnesio que hacen que nuestro sistema funcione adecuadamente, Además, posee Complejo B, el cual es muy importante para la producción de energía.

Sorprendentemente un vaso de leche puede hidratar tanto como uno de agua. Existen cada vez más expertos que echan abajo esta afirmación argumentando que la leche de procedencia animal contiene electrolitos, partículas minerales que ayudan al cuerpo a mantener un grado de hidratación correcto, algo imprescindible por la pérdida de fluidos al realizar deporte.

Desmitificando los riesgos de tomar leche

Existen muchos que afirman que tiene más efectos negativos, provocando que la sociedad genere rechazo a este super alimento. Un ejemplo claro es la intolerancia a la lactosa, la cual se presenta cuando falta un enzima que procese la leche. Sin embargo, muchos se dejan llevar por lo que se dice, se auto diagnostican y se convencen de que les cae pesado y que su organismo no la recibe bien.

Hoy, existen tantas variedades que ayudan a que esto no ocurra y que aquellos que no la digieren bien, puedan disfrutar de sus beneficios como ocurre con la leche deslactosada por ejemplo. En realidad, no hay ninguna necesidad de tomar la leche sin lactosa si no sufrimos de intolerancia.

Otro mito que se le atribuye es que contribuye al sobrepeso pero la grasa de la leche no es la responsable de la obesidad. Como todo, los lácteos en exceso engordan. Por eso, lo recomendable, como hemos dicho anteriormente, es tomar entre 2 y 4 lácteos al día, mejor que optar por no consumir leche.

En realidad, hoy en día las marcas comerciales son sometidas a estrictos controles de calidad, tanto que el tema de los transgénicos, pesticidas o el tipo de alimentación de los animales, quedan descartados.

 

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