Pediatra nos cuenta qué hacer y qué no cuando nuestro hijo tiene fiebre

Un niño con alta temperatura es una las situaciones más alarmantes para todo padre y más cuando se trata de un infante pequeño.

Un niño con fiebre es una las situaciones más alarmantes para todo padre y más cuando se trata de un infante pequeño. Aunque es algo común, nunca hay que descuidarse ante tal situación, siempre es bueno tomar previsiones para evitar males mayores, no bajar la guardia y mantener la calma.

La pediatra Ana Fernández Ferrer recomendó que en los niños muy pequeños lo más recomendable es tomar la temperatura “con un termómetro y en la axila, si la misma sobrepasa los 38º C hay que estar monitoreando el comportamiento de la temperatura y que la misma no exceda los 40º C”.

Agregó que para bajar la fiebre es clave “no abrigar en exceso al pequeño y darle de beber mucho líquido para que esté bien hidratado. No es muy aconsejable colocarle en la frente paños con agua fría porque la diferencia de temperatura brusca resultaría desagradable para el niño”.

“Si la alta fiebre persiste y se sigue elevando drásticamente se debe acudir inmediatamente a un especialista. No se debe perder mucho tiempo, un pediatra puede realizar un diagnóstico más preciso sobre el estado de salud del niño y siempre se debe evitar que la temperatura llegue a los 42º C”, apuntó Fernández Ferrer.

Si un niño tiene fiebre, no siempre hace falta que sea examinado por un médico. Por eso, esta especialista expone los casos para saber cuándo hay que visitar al pediatra o acudir a urgencias.

¿Cuándo se debe ir al pediatra?

– Si al pequeño no le baja la fiebre en más de 48 horas.
– Si la irritabilidad no mejora a causa de la infección.
– Si no tolera los líquidos y muestra un cuadro de deshidratación.
– Si además de fiebre le salen manchas en la piel (posible varicela o el sarampión).

¿Cuándo acudir a urgencias?

– Cuando los niños tienen fiebre y son menores de 3 meses.
– Si al pequeño no le desaparece la fiebre y padece alguna enfermedad crónica grave diagnosticada.
– Si tiene convulsiones o se desmaya.
– Si mantiene fiebre alta y respira con dificultad.
– Si tiene el cuello rígido y al mirar hacia las piernas es incapaz de bajar la cabeza.