¿Tu bebé llorar sin razón aparente? Aprende a reconocer si sufre de cólico lactante

Descubre si tu bebé sufre de cólico lactante.

Un llanto sin causa aparente de nuestro bebé es sin duda una situación desesperante. Como madres nos angustiamos en pensar qué puede estar afectándolo y cómo podemos ayudarlo. Y aunque el origen puede ser múltiple, en muchas ocasiones se debe a un trastorno llamado cólico lactante.

“Cerca del 50% de los lactantes presentan trastornos digestivos leves en sus primeros meses de vida debido a la inmadurez de su sistema digestivo”, asegura la fisioterapeuta Pilar Rada Romero, su texto para el blog MAMIfit.

El cólico puede provocar una mala gestión de la alimentación y la excreción de los residuos; que se evidencia en una peor digestión de las proteínas y grasas complejas; saliva escasa; estómago más horizontal y menor actividad del cardias (tendencia al reflujo); flora intestinal inmadura y la distensión del abdomen.

Rada Romero aclara que no es una enfermedad; sino “un conjunto de síntomas que se da aproximadamente en el 20% de los recién nacidos, que puede desesperar a los papás y suele debutar a los 15 días de vida y remitir a los 3-4 meses de edad (cuando se alcanza una mayor maduración del sistema digestivo)”.

Y enumera sus síntomas más comunes:

Llanto inconsolable de inicio repentino, más frecuente por la tarde y la noche.

Bebé irritado, inquieto, no para de moverse y flexionar las piernas.

Puños cerrados, cara enrojecida y dolorosa por el esfuerzo.

Distensión y timpanismo abdominal, gases, estreñimiento, regurgitaciones y alteraciones en la succión

Sueño irregular.

Sobre su origen, indica la experta que existen varias hipótesis como la alimentación desordenada, mala succión, intolerancia a la lactosa, anormal composición microbiana en la flora intestinal, obstrucción o inmadurez del intestino y disminución de la movilidad de las fascias viscerales.

Recomienda a los padres, además de acudir a su médico de confianza, aplicar técnicas de relajación para calmar a los bebés cuando estén irritados, así como técnicas sencillas de masaje abdominal.

La fisioterapeuta enfatiza que “estas maniobras de masaje abdominal, o en otros casos masajes más globales como el Shantala, ayudan a flexibilizar los tejidos, mejorar la función digestiva, movilizar y eliminar los gases evitando el estreñimiento; además mejoran la comunicación y apego con nuestro bebé”.

Aconseja busca un momento de tranquilidad para realizar el masaje; para que -en casos normales- con dos a cuatro sesiones notes una mejoría y cambios en los síntomas.