Fortalece tu abdomen con esta rutina casera

¡Ponte en forma! Cinco ejercicios para tu abdomen

Ya sabemos que una vida sana es el mejor aliado para un cuerpo perfecto. La constancia y perseverancia te ayudarán a lograr todos los objetivos que te impongas. Por ello, para obtener un abdomen de película te recomendamos seguir esta rutina todos los días; recuerda que el verano está a la vuelta de la esquina.

La acumulación de grasa en este sector es el factor más difícil de combatir. Incluso es esa grasa es potencialmente más peligrosa para nuestra salud que aquella que, por ejemplo, se instala en las caderas.

Según los expertos de Salud Envidiable, tener un abdomen fuerte no es solo bueno por una mera cuestión estética, sino que es necesario para nuestra salud. La mayoría coincide en una rutina de cinco ejercicios básicos que deben practicarse tres veces a la semana, en tres series de 15.

1. Crunch

Son los abdominales clásicos, pero recuerda que existen reglas para evitar lesiones. En el crunch perfecto debemos tumbarnos boca arriba, flexionar las piernas, apoyar los pies completamente en el suelo y subir la cabeza hasta que las escápulas no tengan contacto con el suelo. Mantente en posición un instante y vuelve a bajar.

Las manos es mejor colocarla sobre el pecho o a la altura de las orejas, no en la nuca. Recuerda no hacerlo ni muy rápido, tampoco es necesario subir mucho.

2. Crunch piernas estiradas

Estira los brazos y las piernas hacia arriba, hasta que los muslos queden verticales. Con cuidado separa de nuevo las escápulas del suelo y trata de llegar con las manos a los tobillos.

3. Escalada

Con las palmas de las manos apoyadas en el suelo y las piernas estiradas, comienza: derecha, izquierda, derecha, izquierda. Cuida de mantener la espalda recta en todo momento.

4. Laterales con mancuernas

Colócate de pie, con una mancuerna en cada mano a los lados del cuerpo. Inclina el tronco hacia un lado, el máximo que puedas, pero sin flexionar las rodillas. Y hazlo hacia el otro lado.

5. Extensión de piernas

Vuelve al suelo, acuéstate boca arriba y pon las manos a ambos lados del cuerpo. Asegúrate que la espalda bien apoyada en el suelo; pues se trata de estirar y doblar las piernas. Debes hacerlo sin levantar los talones del suelo.