Abstinencia sexual: mitos y realidades

La abstinencia sexual, o continencia, es el hecho de vivir al privarse voluntariamente de cualquier práctica sexual ya sea por razones sociales, médicas, ideológicas o religiosas.

Somos sexuados antes de nacer y hasta nuestra muerte. El ser humano ha pasado de ser un individuo erótico donde su sexualidad puede ser modulada dependiendo de múltiples factores sociales y personales.

La abstinencia sexual, o continencia, es el hecho de vivir al privarse voluntariamente de cualquier práctica sexual ya sea por razones sociales, médicas, ideológicas o religiosas.

El grado de abstinencia varía desde la abstinencia simple y transitoria  de las relaciones genitales sin necesariamente abstenerse de otras prácticas sexuales (este es el caso de método  anticonceptivo, por ejemplo con la abstinencia total en el  caso de algunos entornos religiosos.

En la sociedad hipersexualizada que vivimos, el tema de la abstinencia puede tener efectos variables dependiendo  de las personas y sus ciclos de vida, desde efectos mínimos a repercusiones graves individuales y en las relaciones de pareja.

A continuación presento algunos de los efectos positivos y negativos de la abstinencia sexual.

Ventajas de una abstinencia voluntaria

La persona que elige voluntariamente de la abstinencia se siente mejor consigo mismo y más tranquilo. Algunos prefieren un tipo de conexión más espiritual, por lo menos al principio de la relación. Evita el riesgo de embarazo no deseado, disminuye el riesgo de infecciones de trasmisión sexual y permite mantener aspectos dogmáticos religiosos, por ejemplo llegar virgen al matrimonio, castidad, etc.

Inconvenientes de una abstinencia no deseada.

Querer tener encuentros eróticos y no poder llevarlos a la práctica genera múltiples problemas individuales psíquico-físicos y puede llevar a problemas complejos de pareja:

La sexualidad al ser un aspecto central en las relaciones de pareja, al estar inhibida por problemas de salud, crisis de pareja o episodios de duelo, agrava aún más el problema inicial, afectando la calidad de vida, el autoestima, etc. No se trata de promover una sexualidad a toda costa, pero se ha visto que  durante la abstención sexual, la salud en general se afecta, alterando el sistema cardiovascular, inmunitario, baja en producción de endorfinas y otras hormonas ligadas al bienestar y apego de las personas.

La carencia de actividad sexual provoca cambios en la autoestima y autoimagen, esto nos puede llevar a que nos descuidemos en alimentación, cuidado personal, aumentemos de peso, etc. En algunos casos puede llevar a una Depresión Clínica.

La abstinencia puede provocar daño en el vínculo de pareja y a nivel personal , al sentirse no deseado por otro o haber perdido esa capacidad de desear, motor vital de eros ante la fragilidad de la existencia y la perdida de sentido.

Es difícil evaluar las repercusiones de la abstinencia en cada persona o pareja. Si estás acostumbrado a una actividad sexual frecuente, tienes una construcción de identidad más frágil y fusionada y tu autoestima dependa mucho de otros, probablemente el efecto sea mayor en tu caso. Por otro lado, existen parejas que están juntas pero no tienen actividad sexual , son como amigos y mantienen un vínculo más de afecto fraternal  que erótico.

Autoerotismo, una alternativa a la abstinencia con otros

Una actividad sexual frecuente mejora los parámetros cardiovasculares, disminuyendo riesgo de eventos cardiacos letales y aumentando los años de vida.

Una actividad erótica, solo o con pareja disminuye el estrés, mejora el sueño y activa sistema endocrinos y neuromoduladores como las endorfinas, oxitócica, testosterona estrógenos, etc.

Tener una actividad autoerótica o masturbación cuando no tenemos pareja permitiría conocer más nuestro cuerpo y mantenerlo funcional, esto puede ser por un periodo, mientras esperamos esta tan anhelada media naranja o en el otro extremo como modo de vida, dependiendo de cada uno.

¿Qué pasa al salir de abstinencia o sequía sexual? ¿Cómo lo resolvemos?

Se ha demostrado científicamente que una actividad sexual erótica placentera tiene múltiples ventajas: permite en un un primer aspecto mejoría del autoestima, crecimiento personal, la mejoría de las relaciones de pareja, recuperar el erotismo, la intimidad y conectarse nuevamente con la pareja, pero es difícil. Esta aventura es un desafío que requiere coraje, pero dando grandes satisfacciones al final de cuentas. Por otro lado, desde el punto de vista físico aumentaría la calidad y años de vida, actuando a múltiples niveles: mejoría cardiovascular, estimulación del sistema inmunitario, disminución del riesgo de cáncer prostático, etc.

Es complejo salir de la abstinencia, pero no imposible. Se ve todos los días en clínica pacientes que están como enmohecidos con baja autoestima, temores y ansiedades al retomar la actividad sexual. Pero no se preocupen, esto tiene un manejo y tratamiento con muy buenos resultados. Nunca había existido tantos tratamientos y herramientas para manejar el tema de manera rápida y eficiente como hoy.

Mi consejo es aprovecha tu vida, vive tu sexualidad como quieras y sientas y por sobre todo empodérate y confía en ti.

Mauricio Salas es urólogo, sexólogo y magister en psicología clínica

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