Eclampsia, la condición más grave que puedes tener durante el embarazo

Es importante acudir a revisiones periódicas para evitar complicaciones

La mayoría de los embarazos representan una gran ilusión para muchas mujeres, sin embargo, cualquiera está expuesta a presentar complicaciones que pueden afectar su salud o la del bebé.

En algunos casos, estos problemas pueden derivarse de alguna condición que tenía la mujer antes de quedar embarazada, aunque también puede desarrollar durante el embarazo.

Uno de los parámetros que más controlados hay que tener en el embarazo es la tensión arterial ya que si se tiene por encima de los niveles de normalidad, se presentan complicaciones como la eclampsia, enfermedad que se presenta tras una preeclampsia y que va acompañada de un rápido y excesivo aumento de peso.

Ésta es sin duda una de las complicaciones más graves que pueden darse en un embarazo y se diagnostica cuando una mujer con preeclampsia tiene convulsiones o entra en coma. También puede presentarse de forma repentina después de dar a luz.

La hipertensión arterial durante el embarazo, afecta la vascularización cerebral por lo que la paciente sufre convulsiones. Es poco habitual llegar a esta fase de la enfermedad pero gracias a que los controles prenatales es posible detectarla en sus inicios y evitar que se desate en la mayor medida posible.

El problema para el feto viene cuando se presentan espasmos en los vasos sanguíneos del útero, cortando el riego sanguíneo al feto y, por lo tanto, ocasionando una falta de oxígeno que puede dar lugar a sufrimiento fetal. En este caso extremo, la madre también corre peligro, debido a una posible complicación renal y a una disminución de oxígeno.

Síntomas

Otros síntomas además de la crisis epiléptica son:

-agitación intensa

-pérdida de la conciencia

-dolores o molestias musculares

-sangrado vaginal de color rojo brillante

-cefalea intensa

dolor abdominal intenso en el cuadrante superior derecho

-pérdida de la visión

-náuseas o vómitos

Prevención

La prevención de la eclampsia solo es posible mediante el seguimiento de los pertinentes controles médicos que detectan la hipertensión o cualquier otro factor desencadenante.

Además de las revisiones médicas la embarazada con antecedentes de tensión alta puede tomar una serie de medidas que eviten agravar esa situación, empezando por vigilar su alimentación.

 

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