Estadios deportivos que colaboran con el cuidado del medio ambiente

Nada se puede comparar a la atmósfera de un estadio lleno de gente. Acudimos semana tras semana a animar a nuestro equipo o para cantar al mismo tiempo que nuestro grupo favorito. Pero a pesar de que mucha de la energía del ambiente viene de losfans,el propio estadio consume energía en enormes cantidades.

Para hacerse una idea, la electricidad que se utiliza durante un partido en el estadio de Wembley es equivalente a ver 20.936 partidos de fútbol en la televisión de tu casa.A esto también hay que añadir los residuos, que se estiman entre 10 y 15 toneladas de basura por partido en la mayoría de los estadios. Por no hablar del impacto y el tamaño de la propia estructura, y la forma de desplazarse de la gente para ir y venir del lugar.

LOS ESTADIOS Y LA CIUDAD INTELIGENTE

Desde hace unos años arquitectos, diseñadores, ingenieros y ecologistas han cambiado radicalmente la concepción sobre los estadios para que sea compatible con las recomendaciones medioambientales y los cambios de actitud respecto al planeta. Es más, las grandes instalaciones deportivas son una parte central del concepto de ciudad inteligente.

En ambientes donde las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y el Internet de las Cosas tendrán un papel cada vez más relevante, los estadios se convertirán en proveedores de igual forma que los consumidores, almacenando y transmitiendo energía que se podrá usar en otros lugares. Esta es una tendencia que ya se está viendo en otras grandes estructuras como el edificio de PricewaterhouseCoopers en Londres y la torre de Bank of America en Nueva York.

Una de las mayores innovaciones y de los mejores ejemplos de un estadio integrado en el concepto de ciudad inteligente es el famoso Amsterdam Arena —en la foto superior—, hogar del Ajax. Nissan, la compañía energética Eaton y The Mobility House han desarrollado un sistema de almacenamiento de energía que han convertido el proceso de su administración en el Amsterdam Arena en eficiente, sostenible y fiable.

Utiliza baterías del vehículo eléctrico de Nissan, el modelo LEAF, y son 280 en total. Se usan como energía de apoyo pero, en un futuro, reemplazarán los generadores de diésel, proporcionando cuatro megavatios de energía y cuatro megavatios de capacidad de almacenamiento. Esta compleja tecnología para poner en marcha este sistema fue desarrollada por The Mobility House.

Las baterías también permitirán que el estadio proporcione energía al barrio colindante y que proteja a la red eléctrica de posibles apagones.

MEZCLÁNDOSE CON EL ENTORNO

Dentro del impacto ambiental de un estadio hay más cosas a tener en cuenta que la puramente energética y los arquitectos se están sensibilizando cada vez más respecto a cómo estas estructuras interactúan con el entorno de su alrededor a nivel visual.

El estadio Chivas de México recicla el agua de la lluvia y utiliza energía eólica, pero también intenta mimetizarse con la flora y la fauna, razón por la que su exterior está cubierto de hierba. En el futuro, podemos esperar más estadios como el de Siena, en la Toscana italiana. Está diseñado para estar parcialmente enterrado en el paisaje, permitiendo mantener la harmonía con la topografía, así como proporcionar sombra natural a los espectadores.

En lo que se refiere a los estadios ecológicos del futuro, quizás el proyecto más radical hasta ahora es el de un pequeño club inglés del que probablemente no hayas escuchado hablar. El Forest Green Rovers juega en la Liga Nacional y están inmersos en el proceso de construcción del primer estadio de madera del mundo. Diseñado por Zaha Hadid, estará hecho casi en su totalidad de madera sostenible. Info de ecoticias.com