Cómo lidiar cuando todos se casan y tú sigues soltera

Es difícil ser la soltera del grupo

Conforme vas creciendo, la dinámica de tu grupo de amigos tiende a cambiar, especialmente cuando comienza la temporada de bodas. De pronto. te das cuenta de que todo a tu alrededor empieza a cambiar y cuando menos lo piensas, eres la única soltera alrededor (o así te sientes).

Por más liberales que creas que son los de tu alrededor, la sociedad sigue teniendo la idea de que aquellas mujeres que no tienen pareja para cierta edad, se "están quedando atrás" cuando otras a su alrededor se casan o entablan relaciones a largo plazo. Esto genera una ansiedad ya que aunque el matrimonio no sea tu meta, la presión y el cambio de dinámica a tu alrededor, penetra tu mente de forma inconsciente y se convierte en cierto martirio.

Si te sientes perdida o fuera de lugar entre todos esos anuncios de "save the date" o fotos de "i said yes" (clásico en tiempos millenials), estos consejos te ayudarán a lidiar con el estrés.

Mantente enfocada en ti misma

Deja de ver a los demás y piensa en todo lo que haz logrado. Quizá cuando otros estuvieron preocupados por encontrar pareja, tú te dedicaste a viajar o cumplir algún sueño profesional. Las aspiraciones son diferentes para cada quien por lo que no puedes comparar tu vida con la de los demás.

Grábatelo: NO ESTÁS SOLA

Es realmente difícil sentir que eres la que se queda afuera y que te has estancado mientras los demás avanzan. Lo ideal es que dejes de analizar a profundidad esas fotos de la pedida de mano de tu amiga o el video de boda de tu prima.  Esas publicaciones pueden desencadenar sentimientos de celos, tristeza y temor a no vivir lo mismo o quedarte sola. No te amargues ni pienses que no mereces esas experiencias. No eres la única y seguramente muchas (y muchos) a tu alrededor también están temerosos de lo que está pasando. Y sí, hay muchos que no tienen esas prioridades así que ¡piensa en tooodos los solteros que hay!

Cuídate

Descansa de las redes sociales por un tiempo. Deja de ver esas fotos de bodas y compromisos y date un respiro. Las preocupaciones sólo te llevarán a tener malestares e insomnio. Date tiempo para disfrutar de lo que te hace feliz. No está mal escapar de todo ese ajetreo para pasar la tarde viendo Netflix, asistir a un concierto o mejor aún, ¡viajar!. Lo importante es distraerte y disfrutar el momento (cuando te cases no podrás disfrutar de tu tiempo).

Piensa en lo que realmente esperas de una relación

Piensalo: ¿realmente estás buscando tener una relación a largo plazo? ¿en verdad aspiras al matrimonio y compartir una vida en pareja? Es probable que sólo te estés haciendo ideas por la presión que la sociedad ejerce sobre ti, cuando en realidad tu ideal es dedicar tiempo para viajar, estudiar o ascender profesionalmente sin necesidad de estar casada. Quizá lo único que buscas es una pareja que funja como compañero más allá de tener un papel oficial. Aclara tus ideas y después preocúpate por ver si planeas una boda…o no.

Recuerda que nada es permanente

Aunque esto puede sonar duro y amargo, pone las cosas en perspectiva. El matrimonio no es todo miel sobre hojuelas y esa gran fiesta sólo dura un día.  Sí, las parejas de casados pueden ser muy felices pero piensa que siempre hay momentos ásperos, que el matrimonio es un golpe de realidad entre cuentas que pagar, hijos que cuidar o con la posibilidad de un divorcio.

¡Disfruta!

Deja de sufrir y darle vueltas a todo. ¿A tu mejor amiga le dieron anillo? ¡Alégrate por ella! Es muy importante para ella sentir tu apoyo y créeme que agradecerá tu presencia cuando esté al punto del colapso entre todo lo que tendrá que hacer. ¿Te invitaron a una boda? Asiste sin reprochar y diviértete. Aprovecha para llevar a un +1 ya sea el chico que te gusta en secreto (es la oportunidad perfecta para conquistarlo) , una amiga con quien sabes reirás toda la noche ¡o ve tu sola! Quién quita y conoces a alguien o te diviertes con otros invitados.

 

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